viernes, 15 de julio de 2016

¿Juampi vs Dicesare? El músico mendocino presenta 'Maximalista'. Entrevista para escuchar y descargar


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Programa N° 560. Entrevistamos al músico mendocino Juampi Dicesare. En la primera década del SXXI editó dos LPs bajo el nombre de Oniriah. Luego de ese proyecto se lanzó como solista y compuso cuatro discos de excelencia: Silencio y volúmen (2011), Humo (2013), Monotoro (2014) y el microdisco Maximalista recientemente editado. Además, junto a su hermano Mariano, comparten el Príncipe idiota.

Silencio y volúmen es un disco de partida."Anda a buscar / que te lleve el cuerpo" es una de sus frases fundacionales; un cuerpo y un canto lanzados a una búsqueda incierta que incorpore nuevos sonidos y nuevas formas de decir. El camino pintaba para largo y ese primer disco expresa una etapa en la que se revaloriza el suelo que se pisa, inmerso en un sonido foclórico aunque no del todo cuyano. La canción Arriba el suelo dice: "Soñé que estando / iba perdiendo la raíz / mis hojas ojos / mi tallo tela poliuretana / un cuerpo rojo / con un antojo en el despojo / mano, herramienta, luz, músicas". Entre el silencio y el volúmen está todo eso: el antojo y el despojo, las músicas, su tallo y sus manos; pero la raíz - que no se pierde nunca- no estaba en vías de extinguirse. 

Este primer disco solista es también punto de partida de otro que empieza a incubarse serenamente y sin pausa: el del Andavoz. ¿Quién es? "Es un personaje que cavila sobre el caminar y el camino. Es una canción que yo uso para hablar de eso que a mi me pone en cuestionamiento, por eso lo vengo trayendo desde siempre", nos cuenta Juampi.

En su primer disco está en Andavoz I y II, en el segundo el III y el IV, en el tercero el V y el VI, y en el microdisco el VII. Es un caminante que se lanza a buscar llevado por el cuerpo, en medio de un aire viciado que lo hace tropezar con piedras, que se quema y se vuelve a encender, que baila entre las cenizas, reflexiona sobre su alrededor ("Toda esta religión de genios que no quieren leer / toda la confusion / nos quita la revolución") y sobre sí mismo ("Hoy / un paso atrás / me vi  sin poder describir lo que fui a buscar"). "Encontré en el Andavoz un personaje para volcarle este pensamiento", resume Juampi. ¿Qué pensamiento? Uno que aparece a lo largo de la charla y que tiene que ver con cierta pesadez, pero ya llegaremos ahí.

El disco en el que comienza a incorporar modos alejados de lo que podríamos llamar folclore es Humo. Las canciones regresan (de mejor manera) a una instrumentación de guitarras, bajo, baterías, programaciones y teclados que ya había conocido con Oniriah, pero también adquieren nuevas formas ligadas al jazz (Sin Fin) o a un decir que bordea el ¿rapeo? (Alto). En la hermosa Colibrí retoma el juego de procesar y distorsionar su voz, y en Umemum - la joya del disco- aparecen las formas irregulares, los climas cambiantes y esa manera de hablar de sí mismo y de todos cuando canta: "Se que andás erránte / que no estás bien solo / que tu andar distante abre el tiempo en dos / sé sos inbancable / en tu mente hay dos / con tu andar trillado / se abre el mundo en vos".

Monotoro es su disco más bailable. Conserva toda la musicalidad, pero con el tempo más apurado. Quizás sea el disfraz perfecto para poder decir cosas que de otra manera harían de las canciones algo más denso. Juampi lo explica así: "Me pasó con todo el trabajo que vengo haciendo que mi visión de la música entraba en una atmósfera muy densa. Las cosas que tenía para decir son muy pesadas para mí y no las sabía... como que estoy filtrando mi posición para el arte. El arte no es solo una canción que me desahoga, sino también un momento de comunión con la gente y yo estoy buscando un espacio distinto, más móvil, quizás por eso se está tornando todo más bailable... no sé si bailable, sí más dinámico. Es algo que estoy experimentando, que estoy buscando sin saber muy bien qué es lo que estoy buscando. Quizás estoy buscando salir de una pesadez, de una solemnidad, de una sobriedad de las cosas. Son los lugares a los que me llevaba la música. Ahora traté de buscar espacios más luminosos, más airosos, más... no quiero decir decir divertidos, porque no tiene que ver con la diversión. Siempre he sido bastante existencialista para escribir y para llevar mi vida, entonces va toda mi vida junta en todo lo que hago y... es pesada la vida de uno, no la puedo despegar de lo que hago".

A comienzos de 2016 vió la luz el microdisco Maximalista. Responde a un dogma creado por Gonzalo Elizondo que indica que la extensión no debe ser mayor a diez minutos, haciéndose eco -a su vez- de una sensibilidad de época que nos lleva a no poder mantener la atención en nada por más de un corto tiempo. "La idea se basa en volver a escuchar un disco entero, o sea que si bien dura diez minutos es un disco entero, no es un EP", describe Juampi.

Posiblemente haya algo de ironía en esa idea. Lo cierto es que el disco es una verdadera obra en la que Dicesare exprimió sus ingredientes habituales para hacer de menos máx (imalista): hay profundidad, musicalidad y ráfagas de poesía que te toman de los pelos.

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Si hay algo por lo que vale la pena escuchar la entrevista es porque intentamos jugar con las formas radiales. Con Juampi sucedió algo interesante que -de paso- nos permitió experimentar cosas al aire.  Hace un mes le hicimos una entrevista en su casa y él no quedó muy convencido con lo que dijo, por lo que decidimos no pasarla. La dejamos decantar y cuando volvimos a escucharla nos dimos cuenta de que tenía gran valor, entonces le propusimos cortar algunos de esos audios y juntos tratar de ver por qué no le gustaban y dónde no se reconoce. Así fue. ¿Juampi vs Dicesare? No, el sentimiento de no estar de acuerdo con nosotros mismos.

Puede descargar la entrevista ACÁ.

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La música. "Hacer música es la manera de resolverme a mi, de encontrar qué tengo para decir, de encontrar quién soy yo. No voy a escribir canciones inventadas. Justamente estas canciones no las creo, más bien las saco, las transmuto, las pongo en palabras para sacar fantasmas de adentro mío, para sacar cosas que son pesadas. A ver, si le va bien a mi música me va bien a mí, si le va mal a mi música me va mal a mi. No sé hacer otra cosa, entonces es todo muy denso. Tiene que ver con eso la pesadez que te digo. Quizás las cosas están cambiando y mi música está cambiando por eso. La vida se está poniendo un poco más liviana y también me da miedo que la música se ponga más liviana y en esa liviandad perder la profundidad, pero también estoy perdiendo la profundidad que quiero perder, porque esa profundidad es pesada, es negativa. No es algo sencillo".

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