jueves, 29 de septiembre de 2016

"Yo creo que aportamos una cosa nueva, siempre pensando en que lo nuevo no existe" - Florencia Ruiz presenta 'Parte', el disco junto al Mono Fontana


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Programa N° 570. Hablamos con Florencia Ruiz [para escuchar charlas anteriores ver acá]. Junto a Mono Fontana acaban de editar Parte, un disco grabado en vivo el 8 de mayo con canciones de ella sobre las que Mono interviene con su particular tratamiento sonoro. "El disco se grabó en dos horas, pero el Mono toca en vivo desde que tiene 10 años. Todo ese laburo está puesto acá", cuenta Flor.

Cuando se refiere al disco (16 canciones de las cuales 6 son nuevas) habla de 'nuestra música'. Es un indicio de un modo en que concebe ese encuentro músical y humano. "El dúo se armó naturalmente, se sostuvo a lo largo de los 5 años que llevamos tocando y el disco llegó porque tenía que llegar, nadie forzó nada - nos dijo. Desde mi punto de vista, el disco aparece para darnos un empujón. A mí me puso muy en movimiento, me ayudó a repensar un modo de trabajo y de vida, a entender quién es uno. Por eso se llama Parte. Hacemos esto, somos parte. Nunca fuimos músicos pretensiosos en ningún sentido. Sí creo que nunca nos cansamos de estudiar, de probar o de mejorar. Lo que prevalece son ciertos valores que compartimos y cierta mirada de la vida".

¿Por qué Fontana toca con Ruiz? "Yo también me lo pregunto", suelta entre risas y recuerda: "Siempre fui fan. Incuso recordé que cuando iba a ver Spinetta siempre lo veía a él, [pensaba] 'qué estará haciendo', estaba muy pendiente de su participación y de cómo encaraba la música". 

Ella no lo dirá, pero hay algo en su modo de encarar la música que ha de recordar una convicción spinetteana. Digo una convicción y no un giro, un sonido o una palabra. Las canciones de Florencia tienen una personalidad que excede el aquí y ahora, o el sonido de moda. Está haciendo una obra que va amasando con los años, siempre profundizando en ese sonido tan propio que tiene base en la limpieza de su guitarra eléctrica y en su voz distinta a todo. Desde allí parte hacia el cosmos. Sobre esa plataforma es que pueden ingresar después los mundos de Fontana, Carlos Villavicencio, Mr. Miguelius o Ariel Minimal. 

Voy a ir hacia el 2008. En una charla que tuvimos en la confitería Las Violetas -que después se publicó en la revista La Otra- me contó que de chica tenia un pequeño conflicto: escuchaba constantemente una música en su cabeza, lo que la llevó a distintos tipos de psicólogos. Más adelante empezó a componer y -conservatorio mediante- aprendió a esperar. "A mí me gustaba mucho lo que yo componía, pero sentía que no se lo podía mostrar a nadie, entonces esa música siempre estaba dentro de mi cabeza; y a la vez los discos que me llegaban a través de compañeros de colegio o de familiares, no tenían esa música que yo quería hacer. No es que yo escuchaba algo y decía: 'Yo quiero hacer esto'. No la escuchaba en ningún lado, no sé cómo explicarlo. Y me obsesionaba eso, cómo nadie hacía eso que yo quería escuchar".

Una posible respuesta, entonces, a por qué el Mono toca con ella está ahí; es musical. Lo que sus canciones sugieren (letra y música) es un llamador para que, de Jaques Morelembaum a Hugo Fatorusso se interesen en su mundo.

"A mí el disco me puso muy en movimiento, me ayudó a repensar un modo de trabajo y de vida, a entender quién es uno. Por eso se llama Parte. Hacemos esto, somos parte. Nunca fuimos músicos pretensiosos en ningún sentido. Sí creo que nunca nos cansamos de estudiar, de probar o de mejorar. Lo que prevalece son ciertos valores que compartimos y cierta mirada de la vida"

Volvemos a Parte:"Yo creo que aportamos una cosa nueva, siempre pensando en que lo nuevo no existe. Creo que mi música tiene algo que de algún modo es lo que la aleja de las masas y por eso yo puedo tener una carrera (entre comillas) en Japón. Porque la saca del contexto de hoy: Argentina, Caballito".

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La entrevista completa la pueden escuchar ACÁ

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El Mono."Yo lo conozco de toda la vida, de verlo tocar, de admirarlo. Siempre fui fan. Incuso recordé que cuando iba a ver Spinetta siempre lo veía a él, [pensaba] 'qué estará haciendo', estaba muy pendiente de su participación y de cómo encaraba la música. Un día Fernando Kabusacki se le ocurre hacer un encuentro for Japan, una especie de concierto solidario en Casa Brandon y no fue nadie, fueron 4 personas que eran alumnos del Mono. Eso le dió un toque bizarro e interesante, porque nos permitió también tocar, conversar y pensar cosas más cercanas a la realidad del otro".

"A veces confundimos dónde está lo importante, dónde lo podemos encontrar. El dinero es importantes para todo porque sino no podés subsistir, pero también está bueno buscar otros modos".

Los músicos. "Nos pasa a los músicos que no nos entendemos como un gremio".

La grabación. "Para el día de la grabación no ensayamos nada. Habíamos tocado en diciembre [de 2015] en el C. C.Haroldo Conti (...) y no volvimos a tocar".

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Florencia: Te digo la verdad: nunca hablamos nosotros. Nos reímos, somos amigos, pero nunca está muy verbalizado  qué vamos a hacer, cómo lo vamos a hacer. de hecho el disco ioba a tener menos temas y como se graba con público pidieron otra y se sumaron dos temas. Pero la verdad es que yo no estaba muy segura... eran temas que no estaban pensados, no sabía si sacarlos y los dejé

Patologías: ¿Cuáles son los temas?

F: Todo dolor y Llama.

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Lista de temas:

- Molino
- A qué
- Por ahí
- Entre dos relámpagos
- Los peces

jueves, 22 de septiembre de 2016

Lucas Petersen en 'De lectores'


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Programa N° 568. Dejamos para escuchar el bloque de De lectores en La Tribu, espacio mensual dedicado a la literatura, conducido por Ana Ojeda. 

Nos visitó en esta oportunidad Lucas Petersen, autor de El traductor del Ulises (Sudamericana), extraordinaria biografía de José Salas Subirat, escritor que comenzó a publicar narrativa en la década del veinte al tiempo que trabajaba como empleado en la aseguradora La Continental. Con esta excusa, charlamos sobre la pugna de una generación –la de los “recién llegados”, hijos de inmigrantes, autodidactas, marionetas de oficina– por ganar un lugar en los debates culturales de su época. Que, además, vio nacer el rioplatense, manera de hablar que reflejó, en el nivel lingüístico, una historia moldeada por el aluvión inmigratorio. Arrojo y desacralización: dos pilares que Salas Subirat supo hacer jugar a su favor y lo terminaron consagrando como el primer traductor de la historia en versionar el (reputado intraducible) Ulises, de James Joyce, al castellano. Rioplatense. Un mito que hoy conocemos con detalle, gracias a la puntillosa labor de Lucas Petersen, tan bienvenida como necesaria. 

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 Aquí la charla completa.

"La idea es buscar la entraña de las cosas" - Darío Jalfin presenta 'La Ilusión' + programa completo


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Programa N° 569. Entrevistamos a Darío Jalfin, que tiene nuevo disco después de varios años de no editar en solitario. Se llama La ilusión y es el sucesor de Entre otros (2012). En los cuatro años que pasaron entre ambos no estuvo inactivo, sino que se embarcó en experiencias musicales de talla, primero con Lucas Martí y después con María Ezquiaga (ver acá y acá).

Darío es un músico con un amplio conocimiento teórico.
Eso, que podría funcionar como corset y convertir a sus canciones en algo frío, funciona muy bien. No hace una música calculada. Sin resginar el diálogo con la intuición, su viaje consiste en asomarse a los lugares no comunes. Una canción viene desarrollándose de una forma y cuando el oído pide la progresión ya conocida, él hace un quiebre y nos lleva hacia otro lado.

Para pensar ese aspecto de su música, atender al trabajo sobre lo rítmico es fundamental. Él lo explicará mucho mejor: "Si hay algo que abunda en este disco es eso: distintos tipos de compases. No sólo eso, sino el cambio de compás dentro de una misma canción. Eso es algo que me ha acompañado bastante a lo largo de los discos, pero no es buscado, yo trato de que sea lo más natural posible. Eso no pasaría si yo no hubiera estudiado música (...) No es un proceso en el que yo trato de quebrar algo que sería lo natural, sino que es al revés: yo naturalmente tengo ideas que no son tan habituales. Igual hoy se ha naturalizado el uso de distintos compases y creo que está buenísimo, porque los compases y las métricas tienen una expresividad en sí mismas".

Acto seguido citará como ejemplo la manera en que se le apareció Dulce condena (versión exquisita cantada junto a Loli Molina), lo que le valió una elogiosa carta de Andrés Calamaro.

Además de ese clásico de Los Rodriguez se permitió hacer un arreglo excepcional de La Balsa, resaltando (y haciendo brillar) su costado musical. Pero seríamos injustos si posáramos la oreja sólo ahí, porque canciones como En danza, Quién da más o Lo que falta hablan de una búsqueda ya evidenciada en discos anteriores y que ahora se profundiza. "La ilusión fue más inclusivo en cuanto a la utilización de elementos", reflexiona. "Conceptualmente mi idea era que fuera la continuación de Entre otros. De hecho, los primeros vocetos que tuve tenían arreglos para clarinete, flauta, chelo, piano y nada más. A la vez, sentía que aquella experiencia había sido un poco ortodoxa de mi parte y éste empezó con la idea continuidad, pero me fui dando cuenta de que no iba por ahí". 

En el disco aparecen ideas y palabras sueltas que nos llevan a pensar que bien podría ser un disco que versa sobre la creación. Habla de la palabra, la danza, los acordes, la intuición, el volver a encontrar algo que representar. Jalfin concede y nos dice: "La idea es buscar la entraña de las cosas. Hay un rasgo mío que tiene que ver con ir adentro del fenómeno, con preguntarse cosas, y creo que eso me refleja sí o sí. A la vez trato de no caer en lo explicativo en la creación".

"Si hay algo que abunda en este disco es eso: distintos tipos de compases. No sólo eso, sino el cambio de compás dentro de una misma canción. Eso es algo que me ha acompañado bastante a lo largo de los discos, pero no es buscado, yo trato de que sea lo más natural posible. Eso no pasaría si yo no hubiera estudiado música (...) No es un proceso en el que yo trato de quebrar algo que sería lo natural, sino que es al revés: yo naturalmente tengo ideas que no son tan habituales. Igual hoy se ha naturalizado el uso de distintos compases y creo que está buenísimo porque los compases y las métricas tienen una expresividad en sí mismas"

((( Darío Jalfin y los alquimistas presenta La ilusión este jueves 22 en Vinilo)))

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La charla la pueden escuchar ACÁ

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El recorrido de la charla: La ilusión en diálogo con Entre otros / su veta explicativa / el trabajo sobre lo rítmico / Dulce condena y la recepción de Calamaro / la música y la posibilidad de evocar lo visual / lo que falta y el movimiento / las ilusiones y la vida / la sobrevaloración de lo visual y la subvaloración del oído / la sensación de saturación y contaminación auditiva.
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El programa completo acá (imperdible) lo pueden escuchar abajo. Incluye la entrevista a Darío Jalfin + una semblanza de Luiggi Russolo y el manifiesto del ruidismo + La luz incidente x Oscar Cuervo + el nuevo disco de Las huevas son estas (Sofía Viola y Barbarita Palacios).

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jueves, 15 de septiembre de 2016

"No sé si se le puede discutir al Estado con las herramientas del Estado" - Entrevista a Juan Laxagueborde


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Programa N° 568. Nos visitó Juan Laxagueborde para hablar del nuevo número de Mancilla, la revista de la que forma parte como miembro de su comité editorial. "Una revista que propone un diálogo eterno entre los tiempos y las generaciones", nos dijo en otras oportunidades [acá y acá]. Esa cualidad no la han perdido. La de agregar fuego a la tensión tampoco, por eso nos interesa.

El sumario del nuevo ejemplar es nutrido: entrevistan a Marcelo Cohen, piensan las artes visuales en los 2000, exploran algunas invariantes libertarias del presente y se hacen eco de cierta atmósfera apocalíptica reinante en los últimos años. A propósito de ésto último, se destaca el ensayo La ciudad y la furia, que describe la calle y el panorama desolador que espera cada vez que la pisamos:

"Salir a la calle para retornar rápidamente a los ambientes seguros y refugiarnos en la intimidad de los grupos afines. La calle es una interfase entre un contexto privado y otro contexto privado".

La calle intimida y todo ámbito cerrado -privado o público- parece tener por objeto brindar esa sensación de seguridad. La consecuencia es también desesperante: no existe nada por fuera de lo prediseñado. En la conversación con Juan sobrevoló un tono de descontento. Se expresó en sus reflexiones sobre la situación de algunos espacios culturales en Buenos Aires y en la dificultad que existe para encontrar lugares que den miedo. Pero ya llegaremos ahí.

Vuelvo a Mancilla. De sus artículos emerge una mirada común, distintas formas de abordar una misma inquietud o pregunta o temática. Quienes allí escriben son personas que a priori comparten un modo de ver. "Un entrevero de afinidades", escribe Claudio Iglesias refiriéndose a ramona (otra revista), aunque bien puede ajustarse a Mancilla. 

(La idea de afinidad también está en el ensayo de Juan, impecable, en el que vincula la figura de Liliana Maresca con Simon Weil. Se llama Las Dolores: "La afinidad entre dos mujeres espantadas por su tiempo y liquidadas por su angustia que se fueron del mundo dejando perlas negras en el centro de lo que dieron". Aparece también en lo escrito por Colectivo Outis, cuando piensa el anarquismo como movimiento colectivo: "Es unión de individualidades libres. Algunos unidos en grupos más estables y numerosos, otros en grupos de afinidad, otros vinculados a empresas concretas...". Oh, la afinidad. ¿Por qué, si no es por afinidad, leemos la revista?).

Para ser justos, a Mancilla valdría la pena leerla en todo su recorrido para entender de qué forma van planteando su temario. Hay un universo de intereses que perdura. Si tomamos al azar (o no tanto) dos ejemplares bien distantes en el tiempo (el N° 2 y este N° 12/13) vamos a encontrar que en aquel de abril de 2012 hay una pregunta que vuelve a aparecer reformulada en este de 2016: ¿Vive la contracultura?(1)

En ese sentido, la revista funciona como catalizador que lleva a sus páginas preguntas que siguen vigentes y que en los últimos tiempos volvieron al ruedo; el interrogante por lo libertario o por las prácticas al costado de un Estado que está cada vez menos amigable es una de ellas. No es casualidad, entonces, que en ambos números haya ensayos sobre la Cerdos & Peces o, lo que es lo mismo, sobre Enrique Symns. Ni que algunos de los temas en que va a derivar nuestra charla con Laxagueborde lo hagan pararse en un borde filoso, tajante y siempre en estado de pregunta. Por ejemplo, cuando dice: "Cada grupo de personas que se junta quiere una ley. Habrá que seguir bancándose las clausuras y seguir hasta que no lleguen las clausuras. No sé si se le puede discutir al Estado con las herramientas del Estado". 

En un diálogo entre los tiempos, Juan, sabedor de los cambios de contexto, pone en el centro los 80s y ese "Under entendido como concepto que combate a la profesionalización" que se trastornó "para ya nunca volver a ser esa palabra que sintetiza la posibilidad de quemar el cuerpo en la quema del arte" (2). La contracara de esa práctica efervescente, da a entender, vendría a ser Matienzo. "Un lugar sin misterio", según sus propias palabras.

Y ahí el borde. De Matienzo fuimos a los centros culturales y de allí a la necesidad de legislar algunas prácticas para que el Estado de la ciudad no persiga y no clausure. La pregunta por la ley es necesaria cada vez. Ese cuestionamiento hecho por Juan nos dejó pensando hasta hoy, más allá del programa. No creemos en una vida (más) regulada, pero sí en la posibilidad de generar organizadamente herramientas para que ciertos lugares dejen de ser perseguidos y no terminen optando por tirar la toalla y bajar la persiana. Una ley para la libertad, si tal cosa no es un oxímoron (algo de esto menciona Cohen en la entrevista). Es cierto que la potencia artística de las propuestas puede o no estar directamente relacionada a las condiciones de existencia que propone el Estado. Es una problemática que atañe a casi todos los espacios de Buenos Aires, donde conviven estéticas que se amigan y al segundo se desentienden del misterio. Corresponderá, llegado el caso, a esos lugares correrse de allí para continuar en una búsqueda potenciadora, sea dentro o fuera de la ley. Y a los artistas, por supuesto (y sobre todo).

En fin. Nos fuimos largo. Abajo pueden escuchar la conversa completa con Juan.

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El recorrido de la charla: Mancilla / los lectores: "A mí la revista me interesa porque no piensa en un lector. Caja Negra es una editorial que inventa la demanda. No sé si la revista es claramente eso, pero tiene algo de eso. Me incomoda pensar en el lector". / Liliana Marseca y Simon Weil / Ouroboros en el patio de  Puán / el sida / Liliana Herrero / su acercamiento a las artes visuales / Belleza y Felicidad / los 2000 en el arte / Matienzo y la legitimidad preestablecida: "El Matienzo ya está legitimado, ya está connotado, ya no tiene misterio. Es un lugar sin misterio y se encargan de que no lo tenga". / la falta de lugares que generen algún tipo de miedo: "Más allá de lo de Cromañón, la dea del miedo está por pensarse" / la militancia de los centros culturales: "Cada grupo de personas que se junta quiere una ley. Habrá que seguir bancándose las clausuras y seguir hasta que no lleguen las clausuras. No sé si se puede discutir con el Estado con las herramientas del Estado". / Sergio De Loof y la autorganización a través de la comida / "No conocemos los lugares que dentro de 15 años van a ser nombrados como lugar mítico". / "La pregunta es para qué uno hace lo que hace. Yo creo que para uno y para los que quiere" / "Tiene que haber una alternativa a este vicio de que todo lugar tiene que tener su ley y estar regulado".

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Pueden escuchar o descargar el programa ACÁ

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(1) Si hablo arbitrariamente de estos dos números, es porque le pedí a Juan que me trajera el que hablaba de Bahía Blanca y estoy leyendo los dos a la vez.

(2) Juan Laxaguborde; Las Dolores, N°12/13 Revista Mancilla.

viernes, 9 de septiembre de 2016

"En el germen de la contracultura no hay una dialéctica izquierda-derecha" Entrevista con Martín Graziano


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Programa N° 567. Charlamos con el periodista y escritor Martín Graziano. Junto a Sebastián Benedetti publicaron, en 2007, Estación Imposible. Expreso Imaginario y periodismo contracultural, una investigación muy precisa sobre los años del la revista que fundó Jorge Pistocchi que acaba de reeditar -con las correcciones que corresponden- Gourmet Musical. Escribió en solitario Cancionistas del Río de la Plata. Después del rock: una música popular para el siglo XXI y compiló lo textos escritos a lo largo de 50 años por Pipo Lernoud para el flamante Yo no estoy aquí. Rock, periodismo, ecología y otros naufragios (1966-2016).

Martín es oriundo de Tres Arroyos, pero hace mucho tiempo que vive en La Plata. Allí, entre la calle y los pasillos de la facultad de periodismo, desarrolló un olfato (y un interés) que lo llevó a poner la atención en la contracultura. Entendió que para comprender el presente es necesario estudiar el pasado ("uno construye el pasado", nos dirá). Y allí fue, solo y acompañado, a revisitarlo para después pensar donde está escondido ese grito actualmente. En ese arco que va del Expreso a los cancionistas entran y salen cientos y cientos de experiencias comunicacionales y artísticas que se pensaron como alternativa a lo ya impuesto por la cultura oficial de cada época.

El libro sobre Expreso Imaginario "es como un tributo a tipos vinculados al periodismo alternativo- reconoce Graziano. Por lo general quedan afuera del estudio de los claustros universitarios. Si uno recorre la historia del periodismo quedan afuera del canon, como si su aporte hubiera sido lateral o menor. Creo que es momento de empezar a considerar el lugar que han ocupado estos tipos".

Esa escritura a cuatro manos fue también la excusa que encontraron para homenajear un modo de hacer periodismo al que denominan prensa subte. Se refieren así a todas la publicaciones realizadas desde las catacumbas, en los márgenes. Es decir, no hay que pensar a Estación Imposible como una historia del Expreso, sino como una lectura más amplia. "Queríamos ubicar al Expreso en un contexto de prensa alternativa: la que lo precedió y la que lo sucedió, aquello que propició el nacimiento de la revista y la línea de fuga que disparó hacia el futuro. Tiene que ver con que los últimos tres o cuatro años, con Sebastián Benedetti y otros compañeros, fundamos en la Universidad de La Plata el Seminario de periodismo alternativo y contracultura (...) En el seminario articulamos una historia integral del asunto a partir de los laburos que fueron haciendo los alumnos y el propio nuestro. Después de la primera edición, construímos una red mucho más compleja y más extensa. (...) El seminario fue una discusión semanal durante los últimos tres años, no sólo del Expreso, sino de lo que sucedió con Eco contemporáneo, Opium, Pinap, Pelo, Algún día, la prensa subte, la revista Parque, lo que sucedió antes y después".

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La charla -jugosísima- la pueden descargar ACÁ o escuchar abajo.

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"La reedición de Estación Imposible y este libro [Yo no estoy aquí] son hermanos. Nacieron juntos. Yo me junté con Pipo para pedirle material fotográfico de archivo, para ver qué había de nuevo. Es la bóveda de Pipo (risas). Esa misma tarde me dijo que tenía dos o tres libros en la cabeza y me mostró lo que tenía anillado. Eran tres libros. Y yo le dije: 'Para mí no es ninguno de estos tres el que yo espero de vos'. Y ahí empezamos a pensarlo".

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Contracultura y política. Hay una confusión casi general que lleva a pensar en una relación directa entre rock de los 60 /70s y la militancia política, o entre el ideario de izquierda peronista y el del rock. No es así. Uno de los momentos más interesantes de la conversación con Graziano fue cuando apareció la política y la manera en que los cultores de la contracultura se vinculan con el Estado. Lo explica Martín: "Se suele meter todo en la misma bolsa y hay una distancia muy grande, no es un vínculo sencillo. En el libro nos metemos bastante con eso y es un lugar complejo. El propio kirchnerismo se apropió de ese discurso, para bien en algunos casos. Ahora, la contracultura, después de la década pasada, es parte de la cultura. Que tengamos matrimonio igualitario es recoger un guante que arrojó la contracultura hace muchos años. Entonces, nos preguntamos: ¿qué hacemos cuando el Estado recoge el guante de la contracultura?, ¿qué hace la contracultura con eso?"

- Esa fue la gran pregunta de los últimos años para los que estamos en estas experiencias. Cecilia Flaschland, que escribió el libro de ensayos Desarma y sangra, nos decía que en los últimos años hubo una especie de contracultura propiciada desde el Estado, lo que parece un oxímoron. Sin embrago, pensemosló porque algo de eso hay. Y es un problemón, porque implica salir de los moldes prefabricados y reinventar.

- Sergio Pujol habla del pecado original del rock y sus dificultades para vivir fuera del sistema al que se enfrenta (...) Yo creo que en el germen de la contracultura no hay una dialéctica izquierda-derecha. En el germen de la contracultura está Thoreau, que es el anarquismo humanista, pacifista y militante. La discusión está en otros términos. Obviamente que un rockero, en algún momento, va a dialogar mucho más con la izquierda que con la derecha. En 1973, cuando gana las elecciones la fórmula Cámpora-Solano Lima, se arma el famoso Festival del Triunfo Peronista, que para mí es un evento clave en la historia.

- Y no demasiado analizado...

- Es un libro en sí. Ahí se produce una escisión. Si hablás con los viejos representantes de la contracultura, dicen que había una tensión, pero también un diálogo. Y ahí se produce la escisión definitiva. Hay un famoso cántico que se esgrime en ese contexto que es: 'No somos putos, no somos faloperos, somos soldados de FAR y Montoneros'. Y ahí ¿qué hacemos con ese canto? Yo lo decía el otro día en la facultad de periodismo y todos estaban incómodos.

- Es que lo que se mete ahí es Argentina. Porque una cosa es Thoreau en su lugar y otra cosa es la contracultura en Buenos Aires y el resto del país. Y en Argentina existe el peronismo.

- Está claro. Y ahí voy a algo: para los viejos representantes de la contracultura, que nacieron enfrentados al sistema que les cortó el pelo y que los persiguió, esa marca es indeleble. Nosotros tenemos otra experiencia contracultural, alternativa y hasta oficial.

jueves, 8 de septiembre de 2016

¿De qué está hecha una década? Pablo Dacal presenta su década cantada


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La década cantada de Pablo Dacal es una nueva excusa para bucear en sus canciones y preguntarse ya no sólo por los diez años, sino por una obra que se fue abriendo paso en la Buenos Aires post 2001 a fuerza de bajar los decibeles para cantar más alto. Su canción (o su repertorio, palabra que se presta mejor para pensar la obra completa) ha sabido hacerse eco de una atmósfera espesa que destilaba cierto dramatismo. Justamente eso es trabajado minuciosamente por Dacal en su música no sin las dosis necesarias de soltura que le imprime su canto.

Ya sea solo con su guitarra o con la Orquesta de salón, con en trío eléctrico Voladores o con Las guitarras del tiempo, hay un clima exterior que se cuela entre nota y nota, un silencio grave pero liviano. Todo en diálogo con una lírica en la que se amuchan y se despegan -según corresponda- Nazarena, el mundo del espectáculo, lo generacional, el amor, lo monstruoso, la herencia, la política, la bohemia, lo asambleario, las tradiciones, Magaldi y Corsini, las vanguardias, lo contemporáneo, Rodrigo y Leonardo Favio.

Sus primeras canciones aparecieron en formato disco en 2001, bajo el nombre de Violeta Plástica, con el volúmen 1 de Música de Salón. Le siguió en 2004 13 grandes éxitos, el disco de bolsillo en 2006, La era del sonido (2008), Cartón Pintado (2009),  El progreso (un disco nebuloso de 2011), El corazón es el lugar (2013), Los caminos (2014) y Baila sobre fuego (2015). Son 15 años de música, pero como el arte está hecho de arbitrariedades, Dacal festeja 10 años.

Será un repaso por ese mundo personal construido con retazos de cotidianeidad y de historia, de liviandad y de peso. El Príncipe idiota abrirá. Dejamos la entrevista que escuchamos el sábado pasado y una canción nueva recién grabada y mezclada que se llama Un amor contemporáneo. Inédita.

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Para escuchar o descrgar la entrevista clickeá ACÁ.

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La década cantada. "Creo que es una década importante para el país y para mí personalmente. Sucede algo: cumplí 40 años. Hay un momento en el desarrollo de las cosas que estás haciendo que se enfrentan cambios tan bruscos (como acaba de pasar aquí) y a mí me lleva hacia un replanteo de las cosas, desde cómo me muevo a cómo trabajo. Cómo trabajo en el sentido más profundo del término: cómo trabajo con mi vida, cómo trabajo en el día a día, cómo llevo la existencia adelante. Es económico, pero también es vitalista, cómo subsistir en los días, a qué dedicar tu tiempo. Me refiero a que no hablamos nada más de dinero".

Vida y obra. "No tengo un pensamiento tan dialéctico, no busco oponerme al disco anterior aunque sucede en muchos casos. Como tampoco busco una continuidad. La añoro por momentos porque una continuidad facilita un poco el camino, pero la verdad es que es más caprichoso cómo termino decidiendo las cosas, tiene que ver con situaciones más intuitivas y cosas que se presentan en el camino: energías y personas con las que me cruzo, barrios en los que vivo, músicas que llegan a mí, cosas que suceden y que me lleva a uno u otro estilo o a hablar de tal o cual cosa. En todo caso, mi dialogo no sé si tiene que ver con algo temporal-histórico, sino con algo más cotidiano. Esa relación que se va estableciendo entre la obra y la vida, que finalmente es lo mismo. Me mudo a San Telmo, llego a mi departamento y encuentro un disco de Magaldi roto. Vivía antes en Boedo y por algún motivo de la memoria me terminé comprando unos discos de Corsini que me cautivaron por completo. Un amigo me cuenta de su fanatismo por él y armamos un grupo corsiniano para escucharlo; de ahí sale El corazón es el lugar".

Asambleas y oqeustas. "Hoy pensaba -hace tiempo vengo pensando- en la relación directa que hay entre el momento de las asambleas de 2001, todo ese contexto político, y los proyectos orquestales de esos años. Ahora me doy cuenta la relación que había allí, en ese momento no lo noté. Hubo un momento en que nos dimos cuenta de que había que sentarse a coversar entre flacos que no lo hacían habitualmente, flacos que iban al conservatorio, otros que vivían de noche, otros que vivían estudiando, otros que eran tangueros; juntarnos y que no hayan micrófonos, que nadie hable más fuerte porque sube una perilla. En el medio hay un mate y se conversa, se habla sobre música, sobre teoría musical, con partituras en la mano que era nuestro leguaje en ese momento. Cada disco tiene para mí ese mundo interior por el que llego".

La era del sonido. "Fue de las primeras veces en que yo trabajé con un sonido más o menos definido y me preocupé por el discurso y no tanto por los recursos que iba a utilizar. Fue muy nota por nota, muy meterme adentro de todo, con mucho tiempo de ensayo... no tanto de ensayo, pero durante muchos meses, con muchas presentaciones previas y esa idea del todo o nada ¿no? Un disco grabado en dos días en un estudio que nuestra generación no había usado tanto: ION. Para mí fue un momento inigualable. Es lindo y grato poder verlo ahora que el tiempo lo deja bien parado. El tiempo, a veces, todo lo destruye o todo lo condensa, en este caso parece que algo se cristaliza y es lindo verlo. Son momentos ¿no? Espero encontrar otro momento así en la vida, creo que uno va navegando entre montañas y vas llegando a pequeñas cimas que te permiten ver alrededor y comprender un poco mejor lo que está pasando y hacer que tu grito suene un poco más alto en ese momento. Después, seguís caminando con tus cabras como un pastor, atravesando planicies, bosques, ríos, hasta llegar a otro lugar en el que puedas ver las cosas con cierta perspectiva. Quizás ahora es el momento de ver las cosas con perspectiva".

"El mundo siempre fue un lugar hostil y las cosas se hicieron a pesar de eso. Y porque las cosas se hicieron, y porque hubo gente creativa que pudo tirar ideas y obra al mundo para que el mundo se piense distinto y se refleje de otra forma, y sea cuestionado por las obras mismas, por eso el mundo pudo cambiar".

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jueves, 1 de septiembre de 2016

"Muchas personas de la industria se soprenden de escuchar que en mi música actual hay una cumbia". Entrevista a Maximiliano Calvo + programa completo para escuchar


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Programa N° 566. Día de la radio. Dejamos para escuchar el programa completo que incluye una homenaje a la radio; la entrevista a Dolores Solá presentando el disco nuevo de La Chicana La pampa grande (tiene su post acá); y un bloque dedicado a la música de Maximiliano Calvo que acaba de editar el Volumen 1 de Quema, su nuevo disco que tendrá su Volúmen 2 en pocos meses.

Maxi es rosarino, vive en Buenos Aires y fue compositor de Intrépidos Navegantes, banda con la que editó dos discos. Decidió dejarla en ¿stand by? para volcarse a componer lo propio bajo su propio nombre. En pocos meses dio a conocer una considerable cantidad de canciones en forma de simples: Sesiones en vivo en Saavedra, Mambo y tecnología y las reciente cuatro que integran la primera entrega de Quema.

Si bien lo recién editado tiene su origen en una ruptura amorosa, hay un acercamiento a otros géneros y a la música inmigrante que se puede pensar como contraparte o complemento del sonido navegantes. La melancolía es un condimiento fundamental en su modo actual de entender la canción y bastante tiene que ver en eso la música uruguaya. "Ahí encontré una puerta", reflexiona. "Fue la música uruguaya, pero pudo ser cualquier otra. Eso me llevó después a entender músicas de mi infancia, la cumbia por ejemplo. Abrir esa puerta me llevó a ser libertino en la música".

Cuando le preguntamos por la etapa de IN nos dijo: "Hacíamos más rock y pop. Tocábamos mucho, conocí muchas personas de la industria y se soprenden de escuchar que en mi música actual hay una cumbia". Esa reflexión abre el camino a otra muy interesante donde Maximiliano se hace a sí mismo una serie de preguntas que tiene que ver con cómo sonar y con lo que hacen  sus compañeros de ruta. Preguntas que lo inquietan y que intuye que le deparan un futuro promisorio.

Para escuchar o descargar la entrevista ACÁ. Programa completo abajo.

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Lista de canciones:

- Pippo - El Kinto
- Dice un proverbio chino - Andrés Calamaro
- Vengo a dejarte - Paula y los pájaros
- Dos semanas - El príncipe idiota
- Nicanor - Maximiliano Calvo
- Bailas bien - Maximiliano Calvo
- Efemeróptero - La Chicana
- La uva - La Chicana
- El aguacero - La Chicana
- A los jóvenes de ayer - La Chicana
- Imprevisível - Mariana  Lucía
- Toos Thieleman
-  Avenida Rivadavia -Manal
- Shes mine - Fito Páez