viernes, 24 de junio de 2016

Nietzsche x Oscar Cuervo. Capítulos X y XI


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Capítulo X. El recorrido de la charla es el siguiente:

La muerte de Dios ("Dice Nietzsche que el acontecimiento ya se produjo y aquellos que lo matamos no advertimos lo que hicimos. Es como una enfermedad que se incuba durante mucho tiempo y que en algún momento se declara") // el nihilismo // el final de La caya ciencia y la referencia al comienzo de la tragedia ("Es una frase que podemos encontrar distintas resonancias. Para mí hay un retorno al comienzo de Nietzsche, a El nacimiento de la tragedia. En segundo lugar, Nietzsche en ese momento está enfermando, tiene continuos ataques, cambia de ciudad, se siente cada vez peor. Ahí empieza a manifestarse una agravamiento de su salud física, pero también anímica. No hay que reducir el pensamiento de Nietzsche a su biografía, pero es interesante que él habla de la ciencia jovial en un momento de su vida que es muy difícil de atravesar") // el cristianismo.

Finalizamos con el siguiente pasaje de una carta que Nietzsche envía en julio de 1881 a su amigo Peter Gast: "En mi horizonte han surgido ideas tales como no he conocido nunca. No quiero manifestar nada al respecto para mantenerme a mí mismo en una tranquilidad imperturbable. Las intensidades de mi sentimiento me hacen estremecer y reir. Ya me ha pasado unas cuantas veces no poder abandonar la habitación por el ridículo motivo de que mis ojos estaban inflamados. ¿Por qué? Todas las veces, el día anterior había llorado en exceso durante mis paseos, aunque no lágrimas sentimentales, sino de júbilo. Cantaba y decía tonterías poseído por una nueva visión de las cosas con la que cuento antes que cualquier otro hombre que haya existido".

Dice Oscar: "De golpe tiene pensamientos que lo conmueven y lo asustan. Eso es la gaya ciencia: se pone a llorar de júbilo por una cosa que ningún hombre pensó antes y que aún no puede decir para mantenerse. Comienza la tragedia, se ve venir que no va a poder sostener lo que tiene que decir, que se va a quebrar, se va a romper".

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En el Capítulo XI referimos algunos tramos de su correspondencia personal que sirven para enriquecer lo que veníamos leyendo en libros como La gaya ciencia. A partir de allí, hicimos el siguiente recorrido:

El advenimiento del nihilismo ("caída estrepitosa del sostén de la civilización, no es solamente la idea de un ateismo") // el nihilismo incompleto ("no asumir todas las consecuencias de la muerte de Dios") // la idea del superhombre ("no es la bestia rubia, aria, del nazismo. Hay que aclarar que Nietzsche era todo lo contrario de un antisemita, los detestaba") // su sufrimiento personal por las enfermedades que lo aquejan // el eterno retorno de lo mismo // la voluntad de poder ("Es una construcción racional que él hace y tiene que ver con cómo sobrevivir a la catástrofe del nihilismo, cómo ser capaz de sobreponerse a lo que lo puede destruir. Una tendencia a desbordar, no a conservarse. El está en contra de la idea de conservación de la especie, él habla de superación de la especie; de ahí sale la idea de superhombre, eso es el superhombre") // el temor ante las ideas que se le ocurren.


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miércoles, 22 de junio de 2016

"Me dieron justo en los puntos que yo necesitaba como para acomodarme las tuercas, pegarme un buen susto y no matarme". Entrevista con 'El Gnomo' Martín Reznik.


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La noche del 19 de mayo Paul Mc Cartney tocó en la ciudad de La Plata. Martín Reznik -El Gnomo- estuvo ahí escuchando emocionado una canción tras otra sin parar de pensar que ese momento preciso era lo más próximo que había estado de alguien cercano a Jonh Lennon, artista adorado. Terminado el concierto emprendió el regreso a Capital Federal en el auto de un amigo que lo dejó en la esquina de Sarmiento y Medrano, barrio de Almagro, para tomar el colectivo 71 que lo llevase a su casa en Villa Urquiza. Eran las 2 y media de la mañana. Apenas llegó a la parada, se detuvo y cayó en la cuenta de que había sido seguido por cuatro pibes que lo apuraron con un revólver y un cuchillo. Atinó a darles todo lo que tenía encima y ya no recuerda más, apenas que se despertó un par de horas después (todavía en la calle) y que fue trasladado en ambulacia al hospital. Luego de unos días en terapia intensiva lo pasaron a una habitación común. 

Le dejaron algún rayón: dos marcas de culatazos en la coronilla y un golpe atrás del oído que le comprometió toda la zona. Hoy ya está en su casa y muy bien. Recibió la visita de amigos que le fueron a cantar suavecito, un modo de ir sanando de poco y de poner en práctica una creencia que lo acompaña desde hace tiempo: que la música cura. Nosotros fuimos a cantarle y aprovechamos (a pedido del propio Gnomo) para grabar una extensa charla en la que hablamos de algunas cosas que pensó en estos días de intenso reposo. "Lo que me pasa ahora es que al recibir una violencia sobre mi cuerpo, eso me está haciendo expulsar las cosas que pienso", nos dijo.

Sus reflexiones van de las conexiones inconscientes entre las personas a la publicidad, de la dimensión ancestral de la música a los pibes que lo asaltaron, del rol de los músicos a las ideas de merecimiento.

Un fragmento lo pasamos el sábado en la radio y lo pueden escuchar ACÁ. La conversación completa y desgrabada abajo.

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- ¿Qué pensabas? 
 

- En todos los items que siempre tocamos, pero más hondamente.

- O sea, en la música también pensaste.

- Pensé mucho en la música, en el rol de la música, en el rol del artista en la sociedad, pensé en la sociedad, en...

- ¿En estar vivo?

- En la vida. Pensé mucho también en... ¿cómo decirlo? En la forma en que se puede intentar solucionar las cosas... muchas cosas a la vez...


- Empezando por lo personal, una de las más flasheras es esto de que tanta gente amiga o conocida, en el momento en que estabas internado, haya pensado en vos o vos te les hayas aparecido en su cabeza. Como si nos hubieses ido a tocar la puerta a cada uno de manera diferente. Cuando me escribiste para contarme lo que te había pasado, la noche anterior yo había estado en la puerta del hospital, una zona por la que no ando nunca. Un modo inconsciente de estar cerca también. Y me contabas que te pasó mucho eso.

- Si. Muy sorprendente. ¿Estás grabando ya?

- Si.

- ¿Querés que lo cuente a ver si queda algo?

- Si, yo quiero que charlemos.

- Charlamos, dale. Me escribió un amigo que se enteró cuando lo hice público y me dijo que unos días atrás soñó que me había muerto. Mi ex novia me escribió que soñó que me torturaban y que me daba la mano; ella está en otro país y no hablamos hace un montón. También me escribieron dos amigas que soñaron conmigo. Me contó Felix Torre que haciendo un trabajo de danza muy intenso con su compañía de teatro en un momento se vió como si él estuviera habitando el cuerpo de una persona a la que llevaban en camilla por un hospital y no entendía por qué se vió en eso...

- Tremendo.

- Re loco. Pero no es loco en realidad. Me parece que estamos acostumbrados a lo tangible y también a creer que lo normal es lo que reina. Digamos, todas las cosas que son señaladas como místicas ('te crees místico') en realidad forman parte de la realidad, lo que pasa es que no estamos abiertos a ese tipo de conexiones, pero son parte de lo que vivimos. Las conexiones entre las personas van mucho más allá de lo que estamos acostumbrados. Estamos acá, charlamos, pero hay un plano que está ligado a través de lo emocional, el inconsciente y los sueños. Las personas somos mucho más de lo que creemos que somos. Nos acostumbramos a vivir bajo esos límites, no nos permitimos explorar otras dimensiones, entonces vivimos nuestra vida a través de las creencias que definimos. Definimos nuestra personalidad, yo soy esto y creo en esto, y de repente viene alguien que te dice que hay un mundo que no es tan así, no es todo tan concreto, el tiempo de los relojes no es tan así, el espacio tampoco. No sé...

- Hace poco con los Grillos grabaron 'A través de los sueños'. 

- Es una canción que habla de eso. El otro día hablaba con un viejo amigo con el que nunca habíamos hablado estas cosas. Yo le contaba de mis experiencias con plantas y por primera vez me contó que desde muy chiquito tiene viajes astrales. Al comienzo, cuando era más joven, no se permitía explorarlos por miedo. Pero ya más de grande, a partir de los veintipico, se permitió abandonarse a esas sensaciones y le pasó que estando su abuela enferma se acostó a meditar y fue más allá en esa sensación corporal, se permitió abandonarse, se despegó del cuerpo, fue a visitarla, y estuvo toda la tarde con su abuela. Al otro día, la madre lo llama y le dice: 'Che, me contó la abuela que la fuiste a visitar'. Y él no había salido de su casa. Yo creo que tiene que ver con niveles de sensibilidad, a medida que nos podemos abandonar a eso no hay límites en los campos que puede atravesar la percepción humana.


- A mi me pasó el año pasado. Una mañana me levanté y había soñado con un amigo de la primaria, que además es músico, Lucas Giotta, que ahora vive en La Angostura. Y uno no siempre recuerda lo que sueña, pero yo recordaba perfectamente que había soñado con él, que habíamos caminado por Bahía, nos tomábamos una cerveza por la calle y nos deteníamos en la puerta del edificio donde él vivía. Me hago unos mates, prendo la compu y tenía un mensaje de Lucas: 'Maxi, te escribo ahora porque si no lo hago después se me olvida. Anoche soñé con vos'. Y yo había soñado con él. Increíble. Primero me quedé helado y después le conté.

- Está lleno de ese tipo de anécdotas. Hay muchos campos de vida que no son plasmables y tienen que ver con una apertura de sensibilidad, de conciencia. El otro día ví un reportaje a Paul Mc Cartney y el tipo de La Viola le preguntaba si no extrañaba tocar con los Beatles. Y él dijo una cosa muy linda: 'No, yo me encuentro con ellos en sueños, tocamos y es hermoso. En los sueños seguimos compartiendo la música'. ¿A vos te parece que eso no es real? ¿Quién dice que porque una persona no vive entre nosotros deja de existir?

- Y eso fue siempre algo a lo que vos le diste vueltas ¿no? No es que te pasó después del accidente.

- ¿A qué te referís?

- Estas cosas no las pensás desde hace unas semanas, siempre estuvo muy presente en tu vida esta otra búsqueda más allá de lo racional.


- Si. Lo que pasa es que a veces uno vive tan lleno de ocupaciones que no te podés detener a darle a las cosas el tiempo que realmente se merecen. Pero sí creo mucho en el poder de la intuición y en que cuando uno logra dejarse llevar por caminos que tienen corazón -como dice Don Juan- las cosas se van abriendo de manera muy natural, te vas encontrando con gente en lugares precisos y en momentos que uno llama locos. ¿Cómo puede ser que me encuentre con vos acá o cómo puede ser que tal día pase tal cosa? Ese tipo de situaciones suceden cuando una persona puede moverse de lo racional y empujar más allá de los límites de su propia existencia. Y empieza cuando una persona se anima a moverse llevado por sensaciones que no tienen que ver con la especulación, con el dinero o con querer sacar provecho. Lo que nos tiene atados como seres humanos y como sociedad en este mundo que construimos es el capital. En muchos aspectos eso nos termina trabando y limitando en todo sentido. Por ejemplo, en estos días estuve recibiendo amigos y les pido que me canten. En este momento tengo el oído totalmente abombado y tapado, escucho muy raro. No sé por qué. Aún cuando alguien me canta escucho raro, porque al estar todo tan congestionado pierdo frecuencias de graves, los armónicos... Ahora mismo, cuando hablo, me retumba todo extraño, tengo zumbidos en el oído. Son cosas que se van a ir aflojando y que de hecho, a medida que van pasando los días, voy sintiendo cómo el golpe se va desinflamando, de repente siento alguna burbujita o alguna vibración nueva. Confío en que lo pueda terminar de descomprimir simplemente con reposo y con las canciones que me cantan los amigos queridos. Por ejemplo, el domingo se enteró una amigo muy querido, Julian Minckas, que vive acá a una cuadra. Lo leyó en facebook y vino corriendo a tocarme el timbre. Hicimos una comida y después le dije: '¿Me cantás unas canciones?' Me acosté y se puso a cantar. Él tiene un disco muy lindo, el primer disco de su banda, Puerto infinito, y le pedí que me cante esos temas que son todos bastante rockeros, pero le propuse que los haga mucho más suave. Y él empezó a conectarse con eso y se fue copando. Para mi los temas son hermosos. Y en un momento me dice: 'Uy, te vine a ayudar y al final me terminaste ayudando vos a mí'. Y no es que yo lo haya ayudado, lo que pasó es que cuando uno se entrega a sanar a otra persona, con la humildad que eso implica, se permite sanarse a uno mismo. No hay forma de sanarse si uno no se entrega a darle algo a otro, entonces eso te hace unir las ideas en esta sociedad tan egoista y tan individualista. Por eso estamos tan enfermos. Vivimos bajo la creencia de que podemos salvarnos individualmente, pero es una ilusión. No hay forma de llegar a una felicidad si no es en comunidad, en comunión. No hay forma. Sin embargo, las personas compramos ese cuento a un nivel inconsciente y todos estamos atravesados por la vanidad, por la búsqueda del éxito, de la fama, de la estabilidad económica, todos los músicos o artistas -salvo excepciones que contamos con la mano- pasamos mucho tiempo dándole cuerda al proyecto personal, nos preocupamos porque venga gente, que la gente escuche nuestro disco,y paradójicamente lo que hacemos es agregar más publicidad... como si no tuvieramos bastante con lo que hay en la radio, en la tele, en las autopistas... El mundo es publicidad, publicidad, publicidad. ¿Y nosotros que hacemos? Agregamos más publicidad y así nunca vamos a destrabar la angustia existencial. Si todos estamos haciendo publicidad de lo que hacemos.... mañana toco, mañana toco, vení a verme, vení a verme, grabé este disco, hice esto, hice lo otro ¿entendés? Entonces, una de las cosas que estuve pensando es que hay que destrabar ese mecanismo con acciones concretas.

- ¿Cómo sería? 

-... (risas)


- Porque cuando dijiste acciones concretas pensé en 'comunidad', acciones concretas colectivas. ¿Te referías a eso o a las acciones individuales?

- A acciones individuales que apelen al encuentro con el otro, a la búsqueda de una bienestar común o simplemente a dar algo por el simple hecho de darlo. En este caso yo lo necesito: vengan a cantarme porque necesito escuchar música y me hace muy bien escuchar una canción cantada con la intención de acariciarme el alma. Es el poder más antiguo que tiene la música, sale desde un sentimiento genuino. Imaginate todo lo embarrado que está un artista que se sube a un escenario después de haber hecho eventos en facebook, de repartir volantes, de pensar si lo van a ver o no, de cuántas entradas va a vender. ¿Qué carajo tiene que ver eso con la función de la música? La función es unir a la gente, no tiene otra función, no está hecha para hacerse una artista famoso. Esa fue la forma en que el sistema agarró... O sea, cuando aparecieron los Beatles, Jimmy Hendrix y todo eso aparecieron las revistas, el ícono del rockero, la estrella de rock...

- La juventud que consume...

- Y ahí ya está, el sistema otra vez agarró lo que era una posibilidad de cambio.

- Si. ¿Y esto también lo empezaste a pensar ahora?

- No, yo estas cosas las pienso desde que soy muy chico. Lo que me pasa ahora es que al recibir una violencia sobre mi cuerpo, eso me está haciendo expulsar las cosas que pienso. Siempre va a haber alguien que te va a decir algo o que te va a señalar con el dedo. Esa es la forma que tienen el sistema de golpear y de no permitir que la cosa circule... El otro día escribí eso en facebook desde la ingenuidad total [NdB: se refiere a una carta donde contaba el accidente y compartía algunas reflexiones]. No desde la ingenuidad, necesitaba... Hacía varios días que me preguntaban qué me había pasado y dije: 'Tengo que hablarle a mis amigos, voy a publicar algo en facebook así se quedan todos tranquilos'. Y tuvo una repercusión que... me escribió bastante gente diciendo que les tocó lo que yo había escrito. Y la verdad, guau, mirá lo que pasó por el simple hecho de no reprimirme lo que pienso y por la necesidad de comunicar, y no de querer generar un efecto publicitario, la fecha del viernes... No, pum, comunicación directa. Y también la violencia siempre conmueve, es fuerte...no sé.

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- ¿Qué fue lo que te pasó la noche esa?

- Venía de ver a Paul Mc Cartney, un amigo me trajo en auto hasta Almagro, yo le dije que me deje en Rivadavia y Medrano que me iba a tomar el 71 para venir a mi casa en Villa Urquiza. Yo viví toda mi vida en Almagro, caminé esas calles infinidad de veces de noche, de madrugada, en cualquier horario y no pasó nada. Sí me han intentado afanar en varias oportunidades, pero nunca tuve una situación tan violenta como la que me pasó. Ahora que lo pienso, nunca me habían afanado efectivamente, las veces que me crucé con pibes que me venían a robar por alguna extraña razón nunca me terminaban robando (risas). Creo que la razón no era extraña, simplemente no tenía nada para darles (carcajada). Y en esta oportunidad sí. Tenía la billetera con plata, un celular último modelo que me regalaron mis viejos este año y bueno... Lo que pasó es que llegué a la parada de colectivo, me doy vuelta y me doy cuenta de que cuatro pibes me habían estado siguiendo. Se me acercan, uno de los pibes se va para atrás y los otros tres se me ponen adelante, me muestran los... había uno que tenía un fierro, otro saca un cuchillo enorme y me lo pone muy cerca de la panza. Me piden que les de las cosas, rápidamente saco la billetera y les dije: 'Quédense tranquilos que les voy a dar todo'. Estoy metiendo la mano para sacar el celular y ya no recuerdo más nada. O sea, ese fue el último recuerdo que tuve.


- ¿Qué hora era?

- Mirá, yo a las 2:30 estaba en la parada del bondi y la entrada al Durand figura a las 6.00. Yo siento que la ambulancia no tardó más de media hora entre que me despertó el pibe y llegó. Entre las 2:30 y las 5:30 no sé qué pasó, no sé si estuve tirado o me evaporé y fui a visitar a mis amigos en sueños (risas). Pero no sé. Tampoco sé de qué manera me pegaron.

- Todo lo que decís está buenísimo, pero el día que tengas que hacer un concierto ¿qué es lo que va a cambiar? ¿el  modo en que vas a publicar la fecha en redes sociales, vas a estar menos ansioso o preocupado por si viene gente?

- No. Lo que cambió en mi no tiene que ver con eso, tiene que ver con darme cuenta de que tengo una misión en esta vida y tengo que hacerme cargo de eso. Siento una necesidad de estar lúcido como para ser el mejor artista que pueda ser y hacer las cosas con toda la conciencia que pueda. A la vez, que lo que yo produzca como artista le produzca algo a la gente que lo escucha. Para eso no importa la difusión, importa la forma en que yo me quiero tomar mi trabajo. Siento que todos deberíamos entender que el arte es una herramienta de transformación, de toma de conciencia de lo que construimos como seres humanos, tomar conciencia de  que estamos atados a un sistema que nosotros mismos contribuimos a que se siga desarrollando. Ok, están las multinacionales, están los poderosos, pero nosotros podemos tomar parte activa para que esto deje de ser así. Como artistas tenemos una responsabilidad muy grande que tiene que ver con desactivar estos mecanismos que nos tienen viviendo como esclavos de nosotros mismos y no nos deja conectarnos con las personas, que limitan los actos de amor, nos vuelve egoistas, vanidosos. Y eso nos aleja de nosotros mismos y de los demás. Y lo que cambia en mí es entender que estamos vivos acá. Y otra cosa que pensé que ahora me está viniendo: hay que dejar de pelear contra las cosas. Quiero decir, dejar de... (duda) pelear, porque cuando vos encontrás un enemigo y empazás a pelear, se vuelve más grande, lo inflás, se vuelve más poderoso. Entonces, hay concentrar las energías en construir algo que sea como uno quiere.
- Re fácil, jaa.

- Me parece que sí (carcajada).

- Hay una parte de la sociedad que no quiere construir de la manera en que queremos nosotros. Esa es la dificultad, porque si fuera cierto que todos queremos ir hacia el mismo lugar, no deberíamos tardar mucho en encontrar cinco puntos en los que ponernos de acuerdo y hacerlo.

- Si, pero lo primero que tenemos que hacer es... Me parece que hay mucha gente que ni siquiera sabe por qué hace las cosas. Me parece que tenemos que tomar conciencia y preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos.

- Es lo más dificil. Hace unas semanas tuve una conversación muy profunda con un amigo y le terminé preguntando: '¿Vos nunca te preguntás qué sentido tiene lo que hacés?' Es lo que vos decís. Y me dijo: 'No, yo prefiero no preguntarme eso'.

- Y bueno, eso es lo que pasa, que nadie quiere enfrentarse con la vida que está llevando, prefieren seguir ocultando y mirar para otro lado. Y eso es lo que hacemos constantemente: mirar para otro lado. El sistema nos lleva a eso. Cuando te encontrás con una persona no mirás a los ojos, mirás para otro lado; cuando ves un tipo que se está muriendo de hambre en la calle, mirás para otro lado; cuando ves un pibe desangrándose en el piso, que puede estar tres horas ahí sin que lo levante nadie, mirás para otro lado. Todo el tiempo estamos mirando para otro lado, porque no podemos mirar hacia adentro, hacia nosotros mismos; no podemos mirar dónde estamos parados ni qué estamos haciendo con nuestra vida, entonces seguimos siendo rebaño, seguimos siendo esclavos del sistema porque no tomamos las riendas de nuestras propias vidas.

- ¿Y pensaste en los pibes?

- ¿Quiénes son los pibes?

- Los que te la dieron, los que te surtieron.

- See (risas).

- ¿Pensaste en ellos?

- Si.

- ¿Y qué onda?

- Creo que hicieron un gran trabajo, porque me dieron justo en los puntos que yo necesitaba como para acomodarme las tuercas, pegarme un buen susto y no matarme. Así que les agradezco (risas).

- ...

- Yo lo creo.

- Ya sé que lo decís en serio.

- Me lo imagino así. Porque si no ¿sábes qué? La primeras veces obviamente estaba en el hospital y preguntaba por qué a mi. El pelotudo y católico por qué a mi, si yo soy una buena persona, no jodo a nadie, no acumulo dinero, laburo para hacer las cosas bien, soy honesto. ¿Por qué a mi? Y eso no existe, no hay premio y no hay castigo ¿entendés? El aplauso, que es un premio, es tan ilusorio como el castigo. Es una situación que te toca vivir, entonces ¿qué hacés con eso? Bueno, me lo voy a imaginar de esta manera, porque si no... Un sentido hay que darle a las cosas, entonces me lo quiero imaginar así, ya que estoy acá, estoy vivo, estoy charlando con vos. Los pibes esos qué culpa... Me decían: 'Son unos hijos de puta, hay que hacer la denuncia, cómo puede ser que sean tan hijos de puta...'. Hijos de puta son los soretes que están arriba que tienen toda la guita del mundo y nos hacen sufrir a todos. O sea, hijos de puta hay por todos lados. Pibes que nacen en la villa y están acostumbrados a recibir palos y palos y palos, salen y te pegan un palo. ¿Qué bronca puedo tener yo con ese pibe? Ninguna. Te lo digo de corazón, no siento rencor, para nada.

Me imaginaba que me ibas a decir eso.

- Si es como me dijeron en el hospital -y ahora me lo dijo un amigo- que esa zona está liberada y la policía permite que se venda merca y que los pibes afanen, en todo caso tengo bronca con la policía, porque permite que ese tipo de cosas pasen. ¿Lo que a mí me toca qué es? Yo lo siento como una ola de violencia, es como estar en la playa y de repente se levantó un tsunami y te llevó puesto. ¿Qué le vas a hacer? ¿Por qué hay tsunamis? Porque hacen exploraciones atómicas en el medio del océano. ¿Por qué viene cuatro pibes y te cagan a trompadas? Varias personas me escribieron dicendo que nadie se merece eso, nadie merece ese nivel de violencia, y yo no estoy hablando... ¿Y el Martín Fierro quién se lo merece? Quiero decir, estamos acostumbrados a medir todo en términos de premios y castigos.

- Claro, vos nacés en un barrio pobre, rodeado de policías que salen a la caza de los pibes. ¿Esos pibes se lo merecen? No.

- Pero ojo, porque después vamos a buscar los premios. O te va bien en un show y vos te lo merecés. ¡No, tampoco! No tiene que ver con eso. Esa es una lógica del mérito. El que interpretó eso, interpretó que yo me sentía culpable y yo no estaba hablando de eso cuando dije que me merecía que me caguen a trompadas. Lo que digo es que me hago digno de lo que me toca. ¿Por qué necesitás opinar al respecto? Porque necesitás separarte y tener tu opinión que es distinta a la mía y así te diferencias de mí.

- Y te quedás tranquilo.

- Te quedás tranquilo de que esos son unos hijos de puta y nadie se merece a los hijos de puta (hace un largo suspiro).

-  Da la impresión de que vos nunca fuiste así.

- ¿En qué?

- En que cuando yo te preguntaba por los pibes, estaba seguro de que no me ibas a decir que eran unos hijos de puta o que querías que estén en cana.

- ¿Qué se arregla con eso Maxi?

- Ya sé que no se arregla nada, a lo que voy es a que no hizo falta que te suceda esto para que vos pienses así. No te hizo el click ahora.

- No, el click pasa más por una situación de sentir que tengo que comunicar lo que siento y no guardármelo por miedo a lo que digan los demás.

- ¿Antes te pasaba eso? ¿Tenías miedo que te digan hippie de mierda?

- Sí. Hippie o lo que sea. Siempre hay alguien que no vas a ... no importa. Las cosas no se hacen para agradar a nadie, es una necesidad. Yo para sentirme bien necesito sanarme. Y para sanarme tengo que poder sanar a otro. Entonces, si hay alguien que es artista y no sabe para qué carajo hace lo que hace, por lo menos ayudarlo a que se pregunte la razón, por qué está grabando un disco,  por qué está haciendo canciones, que se fije si sus letras dicen algo, si lo hace para levantarse minitas o porque siente que si esas canciones no salen a la luz el mundo va a ser una mierda. No podemos seguir viviendo un vida de inercia.


- Por eso tiene sentido seguir haciendo canciones ¿no? Recuerdo que Dylan hace unos años dijo que si él dejaba de hacer canciones no pasaba nada, porque con todas las canciones que existen en el mundo ya alcanzaba. Quizás es cierto, pero también es cierto que está bueno seguir aportando canciones si uno siente la necesidad.

- Está bueno seguir conectándose con la dimensión ancestral que tiene la música, con la dimensión curativa. Es importante tener eso presente. Hay que eliminar la vanidad de la cuestión artística, cosa que está muy metida, se ve muy claramente. Y hay que cantar para sanar, para transmitir, porque es una vía de comuncación de los seres humanos, la música nos conecta, nos une y esa tiene que ser la razón por la que hacemos música: para tener el corazón latiendo. Los que cantan tienen que tener eso bien presente.

- ¿Lo charlaste esto con gente que vino en estos días?

- (risas) No. No así. Son cosas que me dan vueltas en la cabeza y ahora sale solo. Pero sí lo charlo con los chamanes con los que hago las ceremonias, ahí exploro esa dimensión de la música que es medicinal, que es mucho más poderosa de lo que creemos. Yo lo he sentido escuchando en vivo a Caetano Veloso cantar Cucurrucucú paloma y largarme a llorar y decir: 'Esto traspasa el universo'. O viendo a Gismonti tocar.. ¿Por qué no nos exigimos al punto de por lo menos dar algo? Cualquier persona puede dar algo, no es necesario ser Spinetta. Los amigos que estuvieron pasando por mi casa estos días me cantaron unas canciones para que pueda estar en contacto con la música, cantaron de una forma bellísima y a mi eso me hace pensar la multiplicidad y la diversidad de músicos y genios que hay. Estás cantando a un pibe que necesita escuchar tu voz, tu corazón. Listo, esa es una razón para hacer música.

- Habría que hacer más de eso.

- Cantar por cantar como hace Sofia Viola que va a cualquier pueblo a cantarle a cualquier persona. Se enteró que yo estaba mal y enseguida vino a mi casa y trajo la guitarra. Está  lleno de gente así. Entonces, cuando veo un flyer por internet... nosotros, que somos artistas independientes, no podemos seguir repitiendo eso, haciéndonos los modelos, copiando lo que aprendimos y sin darnos cuenta. ¡Seamos más creativos! ¿Qué es que nos vaya bien? Si el mundo es un desastre. ¿A dónde querés llegar?

- ¿Te querés salvar solo?

- Claaaro.


- ¿Qué te puedo cantar? 


- Cantate El amor.

jueves, 16 de junio de 2016

"Los iconoclastas no se pueden armar, no son de diseño". Entrevista a Mi amigo invencible + charla con Florencia Ruiz + la situación en radio Amércia


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Programa N° 556. El comienzo estuvo signado por la coyuntura. Quien se adjudica ser el dueño de Radio América el sábado tomó ilegalmente la planta transmisora y sacó a la radio del aire. Sólo transmitían por internet. Es un conflicto que lleva meses. Los trabajadores de la radio hicieron todo para sostenerla, aún cuando no cobran desde diciembre de 2015. 

Nosotros charlamos unos minutos con el perdiodista Matías Colombatti. Nos contó el panorama y la desesperación en la que se encuentran los laburantes. "Mariano Martínez Rojas, quien nunca comprobó ser el dueño de la emisora, ingresó con patovicas armados. Es un delito federal. Es tiempo de que intervengan las autoridades", nos dijo.

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Charlamos telefónicamente con Florencia Ruiz. El 8 de mayo grabó junto a Mono Fontana un disco que estará presentando en septiembre y que aún no tiene nombre. En la previa a un nuevo viaje por Japón, nos contó cómo es tocar con un músico de la talla de Fontana y tratamos de desentrañar (juntos) en qué consiste lo que él hace sobre sus canciones. "Mirá, la percepción cambia mucho -nos dijo. Ahora que estuve escuchando sesiones de mezcla y estuve mirándolo (porque la grabación fue filmada), me sorprendí un montón. Hay cosas que yo no sabía ni como las hacía, porque yo en vivo casi ni lo miro. Hay cosas que toca en su teclado (baja una persiana de un negocio, un perro ladra) y otras las va disparando desde una iPod. Muchas veces me pierdo la mitad de las cosas porque no tengo retorno. Así que el disco también fue una revelación. ¿Qué hace? No sé. ¿Cómo lo veo? Como una persona que viene de otro planeta, que ya pasó las vueltas de comprender la música y está en otro nivel".

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La primera parte la pueden escuchar ACÁ.

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Nos visitaron Mariano Dicésare y Mariano Castro, músicos y compositores de Mi amigo invencible, la banda mendocina que cuenta con siete discos y que el año pasado editó La danza de los principiantes

Aquí el recorrido de la jugosa charla: el éxito / Jorge Cafrune / la vanidad / el trabajo con las imágenes / producir un disco / ¿para quién hacer la música? / "Nosotros no vamos a forzar a nadie, no salimos a conquistar a nadie, simplemente hablamos de lo que vemos" / "La danza de los principiantes tenía la necesidad de hablar con cierta dureza de actitudes nuestras, decirnos que somos unos idiotas" / Los Auténticos Decadentes como banda de referencia / Leonardo Favio y Manuel Puig / "Los iconoclastas no se pueden armar, no son de diseño" / lo popular y lo que vende / el diálogo con la imagen.

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Para escuchar o descargar la conversa completa clickeá ACÁ.

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Lista de temas:

- Huerta grande - Fin de año
- Final - Almendra
- Movimiento final - Florencia Ruiz
- Alumbraremos - Florencia Ruiz
- La danza de los principiantes - Mi Amigo Invencible
- Puentes rotos - MAI
- La máquina del tiempo - MAI
- Gato blanco atrincherado - MAI
- Gato negro pasa - MAI

viernes, 10 de junio de 2016

Nietzsche x Oscar Cuervo. Capítulos VII, VIII y IX


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Este 2016 es un año nietzschano. Oscar Cuervo nos está ayudando a aproximarnos a la obra de F. Nietzsche, que a su vez es un modo de repensar y repasar todos los problemas que están metidos en su filosofía. También, por qué no, de poner en tela de juicio muchas de las interpretaciones que se realizaron a lo largo del siglo XX.

La tesis con la que nos manejamos es que Nietzsche es un pensador atravesado por tensiones que no resuelve. Allí radica lo más interesante de su pensamiento. En la charla anterior habíamos hablado de su ruptura con Wagner y de la consecuente apertura de una nueva etapa a partir de tres libros en los que empieza a escribir bajo la forma de aforismos: Humano demasiado humano, Aurora y La gaya ciencia.

"Estos tres libros no son exactamente iguales -dice Oscar. La gaya ciencia va un poco más allá. A pesar de que conserva la palabra ciencia en su título, lo acompaña de la palabra gaya, un término que podríamos traducir como jovial o alegre. O sea, una posible traducción es La ciencia jovial. Ahí es interesante pensar algo que desborda el espíritu positivista que nosotros le atribuíamos a este período: a la ciencia Nietzsche siempre la piensa acompañada de un tempramento, de un temple, de una tonalidad. Entonces, la ciencia no es una posición de conocimiento objetiva; necesita ir acompañada de un estado de ánimo, de una emoción, de una disposición afectiva".

A continuación dejamos los últimos tres capítulos en los que retomamos algunos conceptos que veníamos charlando y nos volcamos a desarrollar las ideas que se esbozan en La Gaya ciencia, el libro bisagra que empieza a delinear el Nietzsche decisivo.

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Capítulo VII

El perpectivismo. "Ese es uno de los aportes decisivos de Nietzsche. Hay una pregunta que la filosofía se viene haciendo desde siempre: la pregunta por la verdad. Mientras la filosofía moderna pone al sujeto (al yo, a la conciencia) como fundamento de la verdad, Nietzsche dice que solo hay perspectivas, que no existe la verdad con mayúsculas, que sólo pueden existir verdades desde un punto de vista que es siempre singular".  

El perspectivismo II. "Él oscila. No se termina de saber si esta perspectiva es una invención del singular. Recordemos que él usa la palabra invención: el lenguaje se inventa, los ideales se inventan, el conocimiento se inventa. Si la verdad es una simple invención, es una falsificación, porque si yo invento algo es arbitrario. Pero por otro lado hay una posibilidad de interpretar la perspectiva como algo necesario, es decir, vos no te podés salir de la historia y mirar la humanidad desde arriba para encontrar una verdad que esté más allá de los puntos de vista singulares. Vos podés dar cuenta de un proceso de veracidad desde tu posición, pero no es una ficción que vos proponés, vos respondés a esa posición en la que estás ubicado".

La invención. "Hay en las interpretaciones nietzschanas un entusiasmo con la idea de invención. Es una palabra que él usa. Las interpretaciones del siglo XX abusan un poco de esta ocurrencia de Nietzsche".

La jovialidad. "En La gaya ciencia están anticipados todos lo temas que van a hacer al Nietzsche maduro. Aparece Zaratustra como personaje en un parágrafo, el tema del eterno retorno y el tema de la muerte de Dios, que son los principales temas que va a desarrollar. Es claramente un libro de transición". 

La muerte de Dios. "Cuando él se refiere a la muerte de Dios, se refiere a un acontecimiento tremendo que va a ocurrir en Eurpa y que va a durar -dice Nietzsche- varios siglos. Es preciso adoptar una posicion de jovialidad frente a eso terrible. (...) En la idea de gaya, esa jovialidad está pensándose en contraste a un acontecimiento capaz de hacerte temblar, que es la muerte de Dios. ¿Qué sucede cuando muere ese Dios que sostiene a toda una civilización?, es la pregunta. Ese va a ser un acontecimiento catastrrófico. La jovialidad va en contrapartida a la catástrofe que él anuncia".

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Capítulo VIII

La gaya ciencia coincide con un momento de salud complicado para Nietzsche. Nos aproximamos a 1880 y a su última década de vida filosófica. Síntomas que hasta el momento eran molestos se acentúan y empiezan a agravar su estado: dolores de cabeza insoportables, una ceguera progresiva y problemas gástricos. Siempre se queja de la alimentación. Comienza lo que se denomina sus años errantes; se va moviendo por el centro de Europa: norte de Italia, Francia, Alemania, Suiza. ¿Qué busca? La ciudad que le haga soportable la vida debido a los padecimientos que vive. 

Oscar nos describe esa etapa y de a poco nos lleva a poner el foco en las interpretaciones de Nietzsche (y alguno de sus conceptos) que se hicieron en la década del 60 y en la posmodernidad. Se referirá a filósofos como Foucault o Deleuzze. "Hacen hincapié en una lectura de la jovialidad nietzscheana vinculada a la liberación del peso de la verdad. Una vez que el hombre descubre que la verdad es una invención propia, deja de ponerla por encima de sí mismo y la trata como eso. Esa lectura entusiasma mucho", nos dijo.

Claro está que Oscar no está de acuerdo con esa mirada. "Lo que se produce son desplazamientos de sentido. O sea, se toma un fragmento, se lo aisla, se lo quita del flujo del pensamiento nietzscheano, se lo resalta como la clave excluyente y ahí empieza a salir la cuestión de la muerte de la verdad como concepto fundamental. A la ciencia jovial se le quita su densidad (...) porque la muerte de la verdad y la muerte de Dios no eran acontecimientos graciosos, sino que venían acompañados por una serie de acontecimientos catastróficos que iban a minar la civilización occidental. Uno podría pensar lo que está pasando en el mundo y en Europa actualmente como la consumación del nihilismo. Es una clave posible para comprender este época. La muerte de la verdad significacaría que no tenemos de dónde agarrarnos y lo que impera es una especie de potencia de la técnica y del triunfo del más fuerte. Es lo que está pasando en el mundo y en el país".  

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Capítulo IX 

Empezamos a meternos en Así habló Zaratustra, más precisamente en el capítulo De las tres transformaciones, que se puede tomar -siempre según Oscar- como una especie de autobiografía. Serían:

1- El camello: el animal agobiado por el peso de Dios.
2- El león: el animal feroz que lucha por liberarse de la carga y responde al espíritu libre de la filosofía de la mañana.
3- El niño, que a diferencia del león, ya se ha liberado de la carga y juega. 

Dice Oscar: "Así resume con eficacia una interpretación de la evolución de su propio pensamiento. Uno la puede tener en cuenta pero no necesariamente debe adscribir a esa interpretación. La cuestión es que esa interpretación tiene mucho éxito y muchos se quedan con el niño sin haber pasado por el camello o el león. Se habla de la pura afirmación de la vida una vez que se ha liberado del peso de Dios".

Para cerrar, dimos lectura al pasaje 125 de La gaya ciencia que se titula El loco:

No habéis oído hablar de aquel loco que, con una linterna encendida en pleno día, corría por la plaza y exclamaba continuamente: "¡Busco a Dios! ¡Busco a Dios!" -Y como precisamente se habían juntado allí muchos que no creían en Dios, provocó una gran hilaridad. ¿Se te ha perdido?, dijo uno. ¿Se ha extraviado como un niño?, dijo otro. ¿No será que se ha escondido en algún sitio? ¿Nos tiene miedo? ¿Se ha embarcado? ¿Ha emigrado? -así gritaban y se reían a un tiempo. El loco se lanzó en medio de ellos y les echó penetrantes miradas. "¿Dónde está Dios?, exclamó, ¿os lo voy a decir! ¡Nosotros lo hemos matado - vosotros y yo! ¡Todos somos sus asesinos! Pero ¿cómo lo hemos hecho? ¿Cómo hemos podido vaciar el mar? ¿Quién nos ha dado la esponja para borrar completamente el horizonte? ¿Qué hemos hecho para desencadenar a esta tierra de su sol? ¿Hacia dónde rueda ésta ahora? ¿Hacia que nos lleva su movimiento? ¿Lejos de todo sol? ¿No nos precipitamos en una constante caída, hacia atrás, de costado, hacia adelante, en todas direcciones? ¿No erramos como a través de una nada infinita? ¿No sentimos el aliento del vacío? ¿No hace ya frío? ¿No anochece continuamente y se hace cada vez más oscuro? ¿No hay que encender las linternas desde por la mañana? ¿No seguimos oyendo el ruido de los sepultureros que han enterrado a Dios? ¿No seguimos aliendo la putrefacción divina? -¡los dioses también se corrompen! ¡Dios ha muerto! ¡Dios está muerto! ¡Y lo hemos matado nosotros! ¿Cómo vamos a consolarnos los asesinos de los asesinos? Lo que el mundo había tenido hasta ahora de más sagrado y más poderoso ha perdido su sangre bajo nuestros cuchillos -¿quién nos quitará esta sangre de las manos? ¿Qué agua podrá purificarnos? ¿Qué solemnes expiaciones, qué juegos sagrados habremos de inventar? ¿No es demasiadogrande para nosotros la magnitud de este hecho? ¿No tendríamos que convertirnos en dioses para resultar dignos de semejante acción? Nunca hubo un hecho mayo -¡y todo el que nazca después de nosotros pertenecerá, en virtud de esta acción, a una historia superior a todo lo que la historia ha sido hasta ahora!" Al llegar aquí, el loco se calló y observó de nuevo a sus oyentes: éstos también se habían callado y le miraban sin entender. Por último, tiró la linterna al suelo, que se rompió y se apagó. "Llego demasiado pronto, dijo luego, mi tiempo no ha llegado aún. Este formidable acontecimiento está todavía en camino, avanza, pero aún no ha llegado a los oídos de los hombres. Para ser vistos y oídos, los actos necesitan tiempo después de su realización, como lo necesitan el relámpago y el trueno, y la luz de los astros. Esta acción es para ellos más lejana que los astros más distantes -¡aunque son ellos quienes lo han realizado!" Cuentan también que ese mismo día el loco entró en varias iglesias en las que entonó su Requiem aeternam Deo. Cuando le echaban de ellas y le pedían que se explicara, no dejaba de repetir: "¿Qué son estas iglesias sino las tumbas y los monumentos funerarios de Dios?"

Lo que allí aparece por primera vez es la idea de la muerte de Dios. "La idea que se maneja ahí no es simplemente dejar de creer en Dios o que Dios no existe, es más densa. Nietzsche la asocica al concepto de derrumbe civilizatorio y él no lo vive como un acontecimiento ligero. Esta idea de Dios era el sostén del sentido de toda una civilización; cuando se cae el sentido, el desplome te puede tirar abajo a vos y morir entre los escombros", dice Oscar. 

¿Qué pasa después de la muerte de Dios? Hoy a la tarde a partir de las 17:00 por FM La Tribu. www.fmlatribu.com
 

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"Las coincidencia estéticas son coincidencia éticas" - Entrevista a Lucas Heredia, Julián Venegas y Damián Verdún


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Programa N° 555. En este segmento incluímos dos partes. Una primera musical que incluye canciones de Fernando Kabusacki, de Los Peligrosos Gorriones, Daniel Melero y de Lautaro Matute y su excelente Día x día. Pero también nos detuvimos en un comentario a propósito de un video que circuló en la semana y que al momento de hacer el programa contaba con 36 mil reproducciones. Hoy ya tiene 45 mil.

¿En qué consiste? Es un relato en off sobre imágenes que muestran el estado calamitoso en que se encuentra el Teatro San Martín después de promesas incumplidas en reiteradas oportunidades. Ese video se colgó en la página de facebook de la Dirección de Ecosistemas Culturales del Gobierno de la Ciudad y generó una serie de reacciones indignadas, en parte porque es insostenible el parate indefinido de las obras y en parte porque en ese relato la voz en off pide perdón en nombre del Estado y promete terminar las obras de una vez por todas. Dice 'mala nuestra', 'les pedimos que esta vez confíen' o 'les pedimos perdón por prometer y no cumplir'. 

El tema es que esa Dirección de Ecosistemas no existe, el perfil de facebook es falso y ese spot también lo es. No así las imágenes. Mucha gente lo compartió o lo comentó como si fuese verdadero, muchos llegamos a creer que podía serlo (mala nuestra, es cierto) y cuando alguien se descargaba en el muro, el administrador del perfil respondía (asumiendo la voz del Estado) cosas así:"No deberías indignarte, el Teatro va quedar flamante. Es un logro para la Ciudad de Buenos Aires". Un gaste divertido.

Hasta donde sé, eso está pensado como un modo de intervención en el marco de la serie de acciones que se vienen realizando -por ejemplo- en contra de Lopérfido. Acciones que también se llevaron a cabo en Arte BA y que celebramos. Pero esta vez me quedé pensando en la validez del método. En si lo que se esconde detrás de ese modo de intervención no es un fraude y, en todo caso, si ese modo de generar indignación es válido. Creo que no.

¿Dónde reside mi cuestionamiento? En que lo que está desdibujado es el lugar de la enunciación. ¿Hace falta ponerse en una posición falsa para defender o denunciar algo que a todas luces es cierto? No hace falta. ¿Entonces a qué se juega? ¿Al desconcierto? Deberían repensar si ese procedimiento suma y si lo que esconde no es inconsistencia política. Porque a mí no me gusta desconocer quién está detrás de lo que se dice y de qué manera lo respalda. Es una estrategia comunicacional eficiente si nos guiamos por la cantidad de reproducciones, pero dura nada o casi nada. 

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Nos visitaron los músicos Lucas Heredia y Julián Venegas, cordobés y rosarino respectivamente. Venían desarrollando un camino por separado hasta que en 2011 se cruzaron en el encuentro de cantautores en Alta Gracia. Una serie de coincidencias estéticas y éticas los llevó a juntarse y el resultado fue Puentes Invisibles, un disco en el que seleccionaron canciones que cada uno ya había grabado, las arreglaron (¡no es que estuviesen rotas!) y las cantaron a dos guitarras (de cuerdas de acero) y a dos voces que dialogan, se cruzan, se enciman y contrapuntean a la perfección. 

El sábado se acercaron al programa como antesala de lo que fue el concierto de esa misma noche en Café Vinilo (muy disfrutable). Compartieron la fecha junto a Damián Verdún. Con él ya habíamos hablado la semana anterior; esta vez los acompañó para sumarse a la conversa y a las canciones que hicieron en vivo en nuestros estudios.

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Coincidencias I. "Nuestra primera coincidencia fue estética. Compartimos grilla en un encuentro en Alta Gracia y nos gustó la propuesta de cada uno. Eso fue el inició de todo. La manera de trabajar es otro factor importante a la hora de coincidir en este proyecto. Pero las coincidencias más importantes, las más profundas, son en el modo de ver la vida, de reirse de la vida, un humor compartido". (Julián Venegas)

Coincidencias II. "La coincidencia es profunda porque terminamos tocando en centros culturales de gente que acompaña una manera de pensar el arte, que no lo piensa como una cosa paralizada, sino que hace hincapié en la necesidad transformadora. Eso nos puso en ese trabajo de poder viajar y de pensar que hay algo: una conciencia previa, un puente invisible. Por eso el nombre. Venimos sosteniendo muchas banderas comunes. Hay un movimiento de música independiente que piensa la música como una manera de interpelar, no de atropellar ni de ser un placebo que ocupa un espacio en una agenda de salidas de una persona. Eso también nos llevó  encontrarnos con artistas que eran amigos y compartían esa manera: Damián verdún, Rodrigo Carazo de Córdoba, Ramiro Gonzáles, la gente de Castañas de Cajú, Seba Ibarra (...) Me parece que las puertas se van abriendo y que se consolida la idea de que esto pertenece a algo más grande que una coincidencia estética. Un poeta amigo me dijo que las coincidencias estéticas necesariamente son coincidencias éticas. Porque cuando uno abona una ida en una canción, detrás de eso va puesto uno. O podés no hacerlo y terminar repitiendo una fórmula para sentir que no modificás nada". (Lucas Heredia)

La transmisión. "Ahora existen escuelas que van dando herramientas institucionales para que haya un espacio para el estudio de música popular. Pero siempre ha sido un lugar común compartirse información,  porque siempre ha sido una cuestión un tanto profana cómo funciona la información en la música popular. El finito de la información siempre se termina corriendo de boca en boca (...) Hay una manera de la construcción artesanal que también tiene que ver con esto: con pasarse información, datos, joyitas, un disco que uno tiene (...) No hay otro camino para transmitirlo. Por más que existan escuelas, páginas, libros... la posta es el encuentro con el otro. Incluso en la manera de tocar: los rasguidos, los tonos, los acentos, las maneras, todo eso protege que la cosa siga siendo popular y esté por fuera de los circuitos comerciales". (Lucas Heredia)

La centralidad de Buenos Aires. "Aclaremos que Buenos Aires sigue siendo la gran vidriera nacional. Lo que pasa por Buenos Aires tiene una proyección que en otros lugares del país no tiene, pero dejó de ser un paso obligado para construir una carrera artística. Es un paso importante y está buenísimo venir acá, pero por suerte contamos hoy con otros circuitos que nos permiten construir caminos muy buenos, de hecho por esos caminos es que nosotros estamos tejiendo eso que hablábamos hace un rato, que prescinde de Buenos Aires como lugar fundamental (...) En nuestro caso tenemos el privilegio de seguir trabajando en nuestras ciudades y a partir de ahí proyectarnos. Y seguir construyendo en nuestro lugar de origen, que no es poca cosa. Somos afortunados". (Julián Venegas)

Políticas Culturales I. "Yo vivo en Córdoba y vivo de la música. Y toco dos veces por mes en mi ciudad porque hay gente que va y hay un circuito que fue prosperando fundamentalmente por el desarrollo de las economías regionales. Estar en Buenos Aires significaba estar en un lugar que permitía que todo el mercado nacional te diera la posibilidad de mostrarte, recorrer y vivir de eso. Ahora eso lo podés resolver en tu casa, porque hay un circuito de gente que va... o que iba. O que va, pero cada vez va menos. Eso se nota rápidamente. Y hay una cosa fundamental: si uno tuviese que elegir dejar todo aquello que te permitió ser quién sos, que te permitió hacer una canción... si vos te pudieses quedar ¿qué harías? Vos te quedás. ¿Por qué? Porque hay algo de esa manera de ser y estar que está ahí. En la génesis de cualquier artista es fundamental su identidad". (Lucas Heredia)

Políticas Culturales II. "Esa [el impulso de las economías regionales] fue una de las grandes políticas de los últimos años de desarrollo económico. Ahí está la verdad. Vos no podés tener políticas sobre cómo tiene que ir un cantautor expresándose, pero es importante el impulso económico para que se produzca una música federal (...) Eso es porque quien pudo hacer un disco desde su casa y en su lugar, te puede contar cómo es su paisaje, entonces él llega con su paisaje acá. Y es distinto eso. Ese es el hecho federal concreto desde la realidad. Después hay que ver si te gustan o no las canciones, pero esa es otra cuestión". (Lucas Heredia)

jueves, 2 de junio de 2016

"No se podía responder con un poema, había que responder con una obra que fuese tan contundente como la violencia y como el daño que estaba ejerciendo el gobierno militar sobre tí, sobre un pueblo, sobre una comunidad". Autorretrato de Raúl Zurita


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Programa N° 554. Hacía mucho que buscábamos el hueco para meternos con el poeta chileno Raúl Zurita y lo encontramos. Dedicamos una hora a escuchar gran parte de una entrevista que dió a la Universidad de Alicante en 2013.

Su asomarse a la poesía fue con Purgatorio, un libro de 1979 que nace de un acto autolascerante. Después de ser bajado de un colectivo por los militares y de ser humillado, llegó a su casa, puso un fierro al calefón y cuando estaba bien caliente se lo apoyó sobre una de sus mejillas. En ese acto -ha dicho Zurita- estaba pariendo Purgatorio, un poemario que escribió desde la humillación más baja a la que puede llegar un ser humano o un sobreviviente, como le gustaba llamarse: la tortura, la pobreza, la perturbación mental. Un desesperado que vuelve a poner la otra mejilla una y otra vez. "Todo lo que venía haciendo desde antes encontró un cauce - dice. Es que llegó un momento en que ningún discurso - ni la poesía nerudiana, ni la ironía de Parra- servía para dar cuenta de ese quiebre radical que significó el golpe militar en Chile. Y de mi propio quiebre".

Además de editar poesía (Anteparaíso, INRI y Zurita son otros poemarios necesarios), formó parte del Colectivo Acciones de Arte (CADA) con el que realizaron intervenciones artísticas en plena dictadura pinochetista.

En esta conversación habla de arte, poesía, política y de su vida.

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Purgatorio. "Purgatorio se origina en un acto autolascerante, autodestructivo. Yo me lo puedo explicar a mí mismo como dentro de la violencia que se vivía en aquellos años, 74 o 75, en el Chile de Pinochet. Yo recuerdo una anécdota  tal vez trivial: me botaron de lo de un bus en un acto de prepotencia absoluta. Fueron unos militares... por el aspecto. Les parecí seguramente una especie de mendigo. Yo no estaba nada bien, la estaba pasando bastante mal. Yo lo sentí como un acto... una cosa tan pequeña pero que significaba el máximo de la humillación. Entonces me acordé de la frase del evangelio de poner la otra mejilla y me quemé la cara encerrado en un baño, en un acto bastante delirante, sin fotógrafos ni nada. No estaba haciendo una acción de arte, no estaba haciendo una performance, no estaba haciendo absolutamente nada; estaba haciendo algo que tuviera una significación para mí. Después que pasó eso, que fue un episodio violento y fuerte, sentí que algo había comenzado, era como decir que los yoes que andaban repartidos por la tierra, mis propios yoes distintos, se agruparon con eso. Empecé algo. Y cada vez siento más que vuelvo a eso mismo, a esa misma partida. Es el comienzo de lo que yo buena o mediocremente haya podido realiza en 40 años casi".

Anteparaíso. "Anteparaíso es un libro que se abre mucho más que Purgatorio. Lleva a una dimensión colectiva, a una dimansión de la esperanza, también es como algo que uno vislumbra. La escritura en el cielo es algo que imaginé en circunstancias muy atroces, fue cuando me quemé la cara, en medio de trabajos que hacía para mandarle plata a mis hijos. Era un mundo muy muy muy duro, y no solamente el mío. Lo mío no era lo más fuerte, lo más fuerte era la pobreza, la racha extrema de pobreza y no tener a qué apelar. La forma que yo tenía (creo) de no sucumbir y no colapsar psicológica o humanamente era imaginarme otra cosa, era imaginarme una escritura en el cielo. Yo tenía el recuerdo de haberlas visto de niño alguna vez, pero yo no sabía si era un sueño o las había visto realmente. Uno no sabe si los recuerdos son sueños o son recuerdos. Y me imaginaba esta escritura en el cielo que finalmente la pude hacer con los amigos del CADA en 1982 en el barrio de Queens, un barrio muy pobre de EEUU, lleno de inmigrantes. Entonces, fue escribir un poema que me imaginaba, que lo traía en mi mente desde hace 8 años, donde iban apareciendo palabras que para mi eran significativas: 'Mi Dios es hambre, mi Dios es guetto, mi Dios es chicano, mi Dios es paraíso también, mi Dios es pampa'. No era solamente una imagen del horror sino del sueño también, de la esperanza...y del dolor. Y fue increíble cómo lo logramos hacer, yo siempre digo que esos son trabajos que uno hace solamente con la pasión, porque no teníamos medios para hacerlo, no teníamos cómo hacerlo y sin embargo lo hicimos (...) Yo sabía que si Anteparaiso si no tenía las fotografías de eso no iba a salir nunca, o sea, nunca habría estado hecho, era esencial. La fotografía se hizo en 1982, en julio, y el libro salió 8 meses después (...) Yo lo entiendo como una necesidad interior, no lo entiendo como un acto vanguardista. Es lo más íntimo que yo haya hecho".

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EL CADA: "Yo no era un guerrillero. Era un tipo que había estado en las juventudes comunistas y en ese momento estaba solo porque la militancia estaba quién sabe dónde. En fin... Pero entendía que había que responder y la respuesta -si tu trabajabas desde el arte y desde la poesía- tenía que ser desde lo que tu hacías. No podía ser responder con un poema, sino responder con una obra que fuese tan contundente como la violencia y como el daño que se estaba ejerciendo sobre tí, sobre un pueblo, sobre una comunidad. El CADA surge cuando estamos un poco más articulados (...) Nuestras acciones de arte tenía como objeto reocupar las calles que estaban absolutamente vacías. Las calles de Santiago habían sido calles donde la esperanza, las luchas, concentraciones de 300 mil personas, todo eso se daba. Y de repente eran un desierto. Hicimos una acción que se llamó Para no morir de hambre en el arte, que giró en torno a la leche y que rememoraba un programa de la Unidad Popular de Allende que decía: 'Medio litro de leche para todos los niños de Chile'. Eso duró hasta el momento en que la palabra la toma la población entera. Cuando eso sucede, cuando empiezan las grandes protestas masivas, cuando las calles se llenan de velas, de verdad entiendo que lo nuestro ya no tenía sentido y se había acabado".

miércoles, 1 de junio de 2016

Entrevista a Damián Verdún


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Programa N° 554. Entrevistamos al músico y charanguista rosarino Damián Verdún, que tiene dos discos: Aguarriba (2010) y #Urbano (2015). Es importante tener en cuenta el tiempo transcurrido entre uno y otro, porque es también el tiempo de maduración que lo llevó de un primer trabajo en el que abordaba composiciones de otros y sólo dos propias, a un segundo donde todos los tracks -excepto El carnavalito del duende- son propios. "Ese tema fue una manera de linkear el primer disco con el segundo. Este es un disco que se abre a composiciones mías que no tienen un formato tradicional de folclore. Vas a encontrar aires de chacareras, por ejemplo; o sea, el ritmo de la chacarera, del malambo o del huayno está, pero no esa forma estructurada como debe ser para el folclore", nos dijo.

La música nunca le fue ajena; desde chico tiene un vínculo estrecho que está dado porque su padre era maestro de instrumentos autóctonos, entre ellos el charango. En parte, su trabajo consiste en llevar ese sonido a otro contexto (el urbano) pero conservando una memoria que es inherente al instrumento: la de los andes. "Yo soy un charanguista que no nació en la cordillera de los Andes -reconoce. A mí el charango me llevó río arriba y el primer tema que hice fue una litoraleña del Negro Aguirre [Pedacito de río]". 
 
¿Qué sucedió en ese pasaje que va de un disco a otro? ¿Cómo es componer desde el charango? ¿Por qué decidió incorporar voces en lengua qom? ¿Es Damián consciente de que cuando compone con el charango tiene entre manos una memoria que lo excede? De eso y más hablamos en la entrevista que pueden escuchar abajo.

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Damián Verdún se presenta junto a Lucas Heredia y Julian Venegas el sábado 4 de Junio a las , 23.50hs. Café Vinilo, Gorriti 3780, Palermo, Buenos Aires.

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