martes, 1 de diciembre de 2015

"Históricamente el rock tuvo más desconfianza del Estado que de las corporaciones". Entrevista a Cecilia Flachsland para descargar.

 

*****

Programa N° 528. Se acercó a charlar Cecilia Flachsland, autora del libro Desarma y sangra. Rock, política y nación. Se trata de diez ensayos escritos a lo largo de más de una década donde se puede rastrear un interrogante: ¿Cómo escuchar en el rock argentino el legado de lo nacional y popular?

Cecilia reconoce que es un libro deudor de sus experiencias autogestivas anteriores. Se refiere, por ejemplo, a su trabajo en la revista de rock independiente El Biombo. "Eso me permitió durante más de 10 años recorrer lugares y conversar con los músicos. Fue un aprendizaje enorme conversar con Mono Fontana, Osvaldo Civile, Charly García o Mosca de 2 Minutos. Ese trabajo periodístico entrevistando a músicos de todos los géneros me sirvió para ir pensando otras cosas y escribir ensayos que publiqué en revistas de la facultad y de amigos", nos dijo.

Podríamos sintetizar que su mirada respecto del rock y de cómo pensar la nación se fue construyendo entre la academia y aquellas experiencias autogestivas que también incluyen un programa de radio junto a Liliana Herrero. "Yo digo que en la facultad me enseñaron a leer a Antonio Gramsci pero lo entendí charlando con el Mosca de 2 Minutos".

A lo largo de la charla hablamos de actualidad política ("El balotaje fue entre dos opciones y nosotros seguimos siendo lo más progresista que hasta ahora dió la Argentina") // el cuerpo en el rock // la decisión de cantar en castellano // el rock como la música de la Patria // Cromañón y las aventuras contraculturales // el kirchnerismo y la ley de la Música.

                                                                              *****

Para descargar la entrevista clickeá ACÁ.

                                                                              *****



*****

Algunas reflexiones sueltas:

El cuerpo en el rock. "El rockero, al ser un tipo que con tres acordes puede expresar algo, efectivamente tiene algo más corporal que no pasa por la formación intelectual o académica; es otro modo de pensamiento. Si la música es un modo de pensamiento, la música popular y el rock en particular tienen que tener un tratamiento especial".

Las subjetividades. "Estuve muy interesada en pensar las subjetividades de los 60s y los 70s desde la militancia política. Me interesó ver qué pasaba con el rock en esas décadas y cómo efectivamente la subjetividad del rockero no era igual a la del militante político (...) Entre Javier Martínez componiendo Una casa con diez pinos y un militante del ERP había muchas diferencias. Más allá de que los dos hubieran querido transformar el mundo, me parece que para hacerle justicia a esas personas (que la mayoría tuvieron un destino trágico) hay que repensar cuáles fueron sus diferencias".

El rock: música de la Patria."Una de las ideas que yo intenté desarrollar en el libro es cómo una música que nace en el seno de la industria cultural y llega de los países centrales, termina convirtiéndose en la música de la patria. Esa conversión tiene que ver con haber adoptado muy prontamente la decisión de cantar en castellano. Hay cantidad de anécdotas de los músicos de Almendra generando debates para que se cante en castellano, aunque también es interesante que ellos decían que muchas veces componían sanateando en inglés y sobre eso escribían las letras en castellano. Spinetta dice una frase muy buena: 'El inglés era un reaseguro estético'. Eso no es menor porque la idea de Nación que aparece ahí no es la del nuevo cancionero del folclore, es una que ha aceptado que la industria cultural tiene algo para aportarnos y que dijo: 'Los Beatles queremos que sean nuestros también".

Cromañón I."El tema de lo popular me empezó a preocupar con fuerza a partir de lo de Cromañón, un acontecimiento muy doloroso de la historia reciente; a mi entender de los más dolorosos por la cantidad de vidas que se llevó, pero también por la dificultad que tuvimos los sectores más progresistas de pensar y de acompañar en el dolor a quienes sufrieron esas tragedias. Cuando empecé a leer las cosas que dijeron los músicos, los analistas y algunos periodistas dije: 'Ah, pará, acá hay algo que está molestando mucho y tiene que ver con cómo en Cromañón se puso en escena que otro sector social más popular, o tal vez los sectores medios empobrecidos por la década del 90... cómo la afluencia de esos sectores al rock empezó a molestar a ciertos artistas consagrados'. Ahí me hice la pregunta: ¿Cuál ha sido el vínculo entre el rock y estas tradiciones nacionales y populares? Lo pienso en sentido clásico: con los trabajadores, con los sectores que históricamente fueron peronistas. ¿Hubo un diálogo ahí, hubo un vínculo? Efectivamente, en Cromañón se reveló una enorme incomodidad y una dificultad para sentir empatía con esos sectores".

Cromañón II. "A mí me llamó la atención un escritor que admiro mucho, que se llama Fabían Casas y que sacó un libro (Ensayos Bonsai) con un ensayo sobre Cromañón que se llama Valeria Maza. Él más o menos decía: 'Encima que estos jóvenes murieron, murieron por una banda que no ofrecía nada estéticamente'. Me pareció esa reacción típica de los docentes que dicen que los chicos no aprenden nada. Vos construíste un legado musical y cultural, y las generaciones que vienen hacen con ese legado lo que se les canta porque eso es lo que garantiza que el mundo siga existiendo. Los jóvenes de la Argentina que crecieron en los 90s, con el legado musical del rock generaron bandas como Callejeros o como La Renga. A mí son dos bandas que me gustan, aunque a un montón de gente no les gusten. Eso es lo que sucedió, esas son las bandas que conmovían a un montón de jóvenes desangelados, como decía el Indio Solari, desamparados de todos los controles que la vida moderna da: la familia, el Estado, la escuela. Y eso es lo que no se puedieron bancar, que esos jóvenes hicieran con ese legado otra cosa que ellos solamente podían descifrar en términos de empobrecimiento cultural. Me parece que lo descifraron así por incapacidad de leer la complejidad en la que había quedado la Argentina después del quiebre económico de los 70s y de los 90s. Es muy difícil entender qué país nos dejaron las fracturas neoliberales, políticamente o culturalmente. A mí me incomodó mucho esa lectura tan liviana y me parece que requería más cuidado y más escucha para entender qué había pasado ahí, qué estaban buscando ahí y por qué han tenido una muerte tan injusta".

La aventura contracultural. "La aventura contracultural que uno levanta por la vitalidad que tuvo en Argentina en los 60s, en los 70s y en lo 80s, también tuvo una limitación, porque una cosa es vivir una aventura contracultural cuando uno tiene un cierto amparo y otra cosa es cuando está a la buena de dios. Lo que reveló Cromañón es que ese desamparo en el que habíamos quedado los ciudadanos por la desarticulación del Estado era mucho más grave de lo que habíamos visto, entonces tal vez no había lugar para aventuras contraculturales porque después no tenías lugar donde volver a reponerte. Dió cuenta de que necesitábamos un Estado mínimo. Tal vez quién mejor leyó Cromañón fue el kirchnerismo, mucho mejor que el espacio rockero o los analistas".

Rock y Estado. "Históricamente el rock tuvo más desconfianza del Estado que de las corporaciones. Nunca tuvo un buen diálogo con el Estado como sí tuvieron otras artes, eso para la música era una deuda pendiente".

El balotaje. "Me hubiese gustado no perder con la derecha. Ese es un señalamiento sobre todo para mis amigos de la izquierda vernácula. El balotaje fue entre dos opciones y nosotros seguimos siendo lo más progresista que hasta ahora dió la Argentina. Eso es una tristeza también. Es una derrota fuerte para todas las opciones progresistas del país".

*****

Lista de canciones:

- Fuera de foco - Ezequiel Borra
- Beatle - El Gnomo
- El Gaitero - Los Amigo
- Lado B - El Gnomo

No hay comentarios: